El presidente electo comunicó a los líderes del Senado que no le interesa que Joe Lieberman sea expulsado del partido por haber respaldado al republicano

Obama le dijo a Harry Reid en una conversación telefónica la semana pasada que la expulsión de Lieberman de la asamblea demócrata propinaría un duro golpe al mensaje de bipartidismo y unidad que desea para su nuevo gobierno, informó un funcionario demócrata en el Senado.
El funcionario habló el martes bajo condición de permanecer anónimo, porque las conversaciones fueron confidenciales.
La asamblea demócrata es el encuentro de todos los legisladores de ese partido en el Senado, y al comienzo de cada legislatura el Congreso elige a sus propios dirigentes.
Lieberman, un veterano legislador demócrata que recientemente fue elegido como candidato independiente, ha seguido integrándose a la asamblea del partido.
En el Congreso pasado, su presencia era esencial para que los demócratas conservaran el control del Senado, pues les daba una ventaja de 51-49 sobre los republicanos.
Sin embargo, los demócratas ampliaron su mayoría en las elecciones de la semana pasada y ya no necesitarían a Lieberman para controlar la Cámara, pero su voto todavía sería crucial en decisiones que pudieran enfrentar ante republicanos.
Obama dijo que no desea involucrarse en una pugna en el Capitolio porque los demócratas deberían retirarle a Lieberman la presidencia de una comisión clave, que sería un castigo por haber respaldado la candidatura de su gran amigo, el senador McCain, a la presidencia de los Estados Unidos.
"No vamos a ser árbitros en las decisiones sobre quién debe o no debe ser presidente de comisiones. El presidente electo Obama espera trabajar con las personas que deseen impulsar a este país, y estaríamos contentos de contar con el senador Lieberman en la asamblea de los demócratas. No le guardamos ningún rencor", dijo la vocera de Obama, Stephanie Cutter, a través de un comunicado.
Fuente: AP