La cumbre que mantuvieron el actual mandatario norteamericano y el presidente electo de los Estados Unidos marcó el inicio formal de la transición. La crisis financiera habría sido el punto central del encuentro entre ambos
Hoy, George W. Bush y Barack Obama dieron inicio formalmente a la transición durante la cumbre que tuvieron en la Casa Blanca los dos políticos con mayor poder en los Estados Unidos.
El saliente presidente y su esposa, Laura Bush, recibieron en el jardín Sur de la Casa Blanca al mandatario electo y la futura primera dama, Michelle Obama.
Luego de una breve recorrida por el lugar, Bush y Obama mantuvieron un encuentro a puertas cerradas que duró aproximadamente dos horas, donde se cree que el tema económico domino la agenda.
Luego Obama se retiró de la Casa Blanca sin realizar declaraciones, donde se dirigió al aeropuerto de Washington para regresar a Chicago, donde continuará con los preparativos de la transición.
El traspaso de mando es uno de los más complejos en las últimas décadas, producto de los dos conflictos belicos que Washington mantiene en Medio Oriente, y la crisis financiera mundial que tiene epicentro en los Estados Unidos.
Tanto Bush como Obama han destacado la importancia de la cooperación entre ambos para garantizar una transición ordenada, que le permita al presidente electo comenzar a trabajar desde el día de su asunción, el 20 de enero de 2009.
El actual mandatario y el presidente electo llegaron a la reunión con un contraste de popularidad verderamente extremo.
Una encuesta refleja la realidad de ambos políticos: mientras que a Bush lo aprueba un 27% de la población consultada, un 66% desaprueba la gestión del republicano.
En tanto, Obama, el primer presidente negro de la historia de los Estados Unidos, muestra números totalmente opuestos: un 70% de la población aprueba su presencia en la Casa Blanca, mientras que sólo un 25% no ve con buenos ojos la llegada del demócrata a la sede de gobierno.