11-09-08 | Mundo

Ingrid Betancourt, sobre el reclamo de Hilda Molina: "Esta causa es mía"

Agrandar letraAchicar letraTamaño
Votá 0 votos
La ex rehén de las FARC y Premio Príncipe de Asturias dialogó con la médica cubana a través de Radio 10. "Su sufrimiento es conocido y yo llevo conmigo su cruz, va a estar presente en todo lo que haga", le dijo

Ingrid Betancourt, sobre el reclamo de Hilda Molina: "Esta causa es mía"

"Su sufrimiento es conocido y yo al conocerlo llevo con ustedes esa cruz, va a estar presente en todo lo que yo haga, la voy a llevar conmigo por donde vaya", le dijo Ingrid Betancourt a Hilda Molina con cálidas palabras, en un cruce telefónico a través de Radio 10.
 
La médica, que no puede dejar Cuba por prohibición de Fidel Castro y del actual régimen a cargo de su hermano Raúl, agradeció con emoción el "honor" de hablar con la franco-colombiana. 
 
Betancourt le preguntó por sus condiciones de vida y Molina le contó: "Lo más trágico es que no conozco a mis nietos, que tienen 7 y 13 años, hace 15 que no veo a mi hijo. Pude ver a mi nuera después de 15 años, porque logró viajar a Cuba para llevarse a mi mamá de 89 años, muy enferma, que no la dejaban salir".
 
Explicó los motivos de la prohibición del régimen castrista: "En un momento no estuve de acuerdo con el sistema, con algo político de mi profesión. El señor Fidel Castro no me deja salir de Cuba". También Molina dijo que prefería una muerte rápida antes que el sufrimiento que estaba viviendo, lejos de sus seres queridos, por decisión de un opresor.
 
Betancourt expresó su total solidaridad ante el dolor de la cubana: "La amo, usted existe para mí. Su sufrimiento es conocido y llevo con usted esa cruz. Donde vaya, la voy a llevar conmigo y esa compañía la vamos a tener, porque entendemos el sufrimiento la una de la otra".
 
Y añadió: "Esta causa es mía. Así que cuente con lo que necesite. La voy a tener presente en mi corazón. Así como hablo de ser soldado o preso, también voy a hablar de Hilda Molina cada vez que tenga oportunidad".
 
"Gracias por el ejemplo de mujer fuerte con alma sensible", le respondió Molina, emocionada a Betancourt, a quien agradeció "profundamente".
 
Ingrid, después del infierno
 
En el programa de Oscar González Oro, El Oro y el Moro, la ex rehén confió cómo es su vida luego de un tiempo en libertad, luego de los seis años de cautiverio en manos de los guerrilleros de las FARC.
 
Betancourt confió detalles de su encuentro con el Papa Benedicto XVI en su residencia de Castel Gandolfo. La ex rehén reveló que no salió como el protocolo indicaba, sino que el Papa le tendió las manos. "Se las agarré, lo abracé, y le conté lo que sentí cuando me liberaron y lo que ahí viví, tuve conciencia de que había sido un milagro y luego hablamos de cómo había sido mi encuentro con Dios en cautiverio". Betancourt elogió al Pontífice por lo que llamó su altura espiritual, luz y generosidad en su escucha. 
 
De su día a día, reveló: "Siento libertad en no abandonarme al sueño. Siento una gran placer de poder simplemente estar fuera de las fronteras de lo normal, no tener que acostarme o levantarme a una hora", añadió.
 
Más apesadumbrada, contestó que le es "difícil" desconectarse de los recuerdos de la selva: "Eso lo persigue a uno. Más porque hay personas que uno sabe, cuando abro los ojos y siento el placer de una cama con sábanas y levantarme descalza y encontrar agua y lavarme la cara, cosas que en la selva son prohibidas. Cuando estoy gozando de eso, obviamente tengo el corazón que se me tuerce de dolor pensando en los otros que siguen en ese horror".
Posteá tu comentario