Líderes opositores adelantaron que "radicalizarán" sus medidas de fuerza contra el presidente cocalero y que podrían desembocar en la suspensión de la exportación de gas

''De persistir las acciones del gobierno, no nos responsabilizamos de cualquier acción que impida el suministro de carburantes al exterior del país'', expresaron los opositores, en referencia a las exportaciones de gas natural a la Argentina y Brasil.
Anunciaron que no permitirán la realización en cinco de los nueve departamentos del referendo constitucional al que convocó Morales la semana pasada mediante decreto, y al que también se opone la Corte Nacional Electoral.
Los prefectos (gobernadores) de Santa Cruz, Beni, Pando, Tarija y Chuquisaca, junto a organizaciones cívicas -todos ellos opositores- se reunieron y acordaron bloquear rutas en las cinco regiones, aunque no fijaron fecha. La reunión tuvo lugar en la ciudad oriental de Santa Cruz.
Las cinco regiones ya realizaron bloqueos carreteros que no lograron doblegar al gobierno. Los opositores también demandaron la devolución de fondos del Impuesto Directo a los Hidrocarburos que el gobierno tomó de los presupuestos regionales para pagar un bono vitalicio a los ancianos.
El ministro de Gobierno, Alfredo Rada, rechazó las amenazas "antidemocráticas" a las que calificó de políticas y dijo que el bloque regional opositor "de una vez por todas debe constituirse en un partido de oposición".
En tanto, poco más de cien manifestantes chocaron el martes con fuerzas del orden cuando intentaron tomar la oficina del Servicio de Impuestos Internos en Trinidad, capital del departamento de Beni, al noreste. Los choques se prolongaron hasta la medianoche.
La tensión subió desde la celebración del plebiscito el 10 de agosto que ratificó a Morales con el 67,4% de los votos, pero también a los prefectos (gobernadores) opositores que impulsan la autonomía de sus regiones en abierta rebeldía al gobierno central.