Sarah Palin rechazó las críticas a sus credenciales para ser vicepresidente del candidato republicano John McCain, en el discurso más esperado del tercer día de Convención Republicana
Sarah Palin dijo que sí tiene credenciales para ser vicepresidenta de los Estados Unidos y apuntó que, a diferencia de Barack Obama, tuvo "verdaderas responsabilidades" de gobierno.
En un desarrollo imprevisto, el propio McCain apareció en el escenario de la convención luego del discurso de Palin, cuando su compañera de fórmula recibía los aplausos del público junto a todos los miembros de su familia. Los asistentes estallaron al ver al candidato, que se dedicó a elogiar a su compañera de fórmula.
"¿No les parece que hemos hecho una formidable elección de candidata a vicepresidenta de Estados Unidos? Qué familia más maravillosa", dijo McCain, que permaneció unos minutos más en el escenario antes de retirarse junto a los Palin, sin hacer más declaraciones.
McCain cerrará hoy el encuentro en St.Paul, Minessota, con un discurso de aceptación formal de la candidatura. Antes, Palin aprovechó la aparición pública más importante de su carrera para contrarrestar el efecto potencialmente perjudicial de recientes revelaciones embarazosas sobre su desempeño como gobernadora de Alaska y sobre su familia, que pasaron al centro del debate político y la atención mediática en los Estados Unidos.
Ante los delegados republicanos reunidos en St.Paul, Minessota, en la tercera noche de convención, la relativamente desconocida candidata a vicepresidenta pasó revista a su carrera política y en la función pública como alcaldesa de una ciudad de Alaska y luego como gobernadora del estado, desde hace dos años.
"Ya que nuestros oponentes en esta elección presidencial parecen estar examinando esa experiencia, déjenme explicarles de qué se trata el trabajo", dijo Palin, que más tarde hará historia al ser proclamada como la primera mujer candidata a vicepresidente por el Partido Republicano.
"Supongo que ser alcalde de una ciudad chica es como ser activista comunitario, excepto que uno tiene verdaderas responsabilidades", agregó en su discurso, transmitido en vivo por la señal de cable CNN En Español.
Palin no mencionó a Obama, pero se trató de un claro "jab" al candidato presidencial demócrata, que comenzó su carrera política como activista comunitario en Chicago, Illinois, el estado por el cual ahora es senador en primer mandato.
"En política, hay algunos candidatos que usan el cambio para promover sus carreras. Y hay otros, como John McCain, que usan sus carreras para promover el cambio", agregó, en otro golpe a Obama, que se presenta como abanderado de una nueva práctica política.
Desde que McCain sacudió al mundo político norteamericano al elegirla compañera de fórmula, hace cinco días, un goteo incesante de revelaciones le complica la vida a Palin.
Ayer se supo que para una campaña electoral en Alaska en 2002 aceptó contribuciones de un oscuro esquema ilegal de donaciones privadas del estado que es investigado por el FBI.
La dirigente conservadora y antiabortista ya había causado conmoción el lunes al anunciar el embarazo de su hija soltera de 17 años con un comunicado en la jornada inaugural de la Convención Republicana que proclamará oficialmente su fórmula con McCain.
Poco después de este anuncio se supo que Palin contrató a un abogado para defenderla en una investigación en su contra sobre presunto abuso de poder que realiza la Legislatura de Alaska.
En el hall de la convención, la candidata también cargó sobre la prensa, que en los últimos días cubrió extensamente las revelaciones sobre su pasado.
Palin dijo que ella no era parte de la "elite permanente de Washington", y que algunos medios creen que eso hace que alguien no esté capacitado para el cargo.
"Aquí va un flash para todos estos periodistas y comentaristas: no voy a Washington a buscar su opinión favorable. Voy a Washington a servir al pueblo de este país", dijo Palin.
La candidata se ensañó con Obama. "La victoria en Irak está finalmente a la vista...él quiere perder", dijo sobre el aspirante demócrata.
"Los terroristas de Al Qaeda todavía hacen planes para infligir a Estados Unidos daños catastróficos...él está preocupado de que alguien les lea sus derechos", prosiguió.