El premier japonés, Yasuo Fukuda, renunció hoy y se convirtió en el segundo líder en irse abruptamente del Gobierno en menos de un año mientras la economía japonesa se dirige hacia una recesión

Fukuda, de 72 años, ha luchado por gobernar con un Parlamento dividido, donde los partidos de la oposición controlan la Cámara Alta y pueden demorar la legislación. Su repentina renuncia pone en duda la capacidad de su partido conservador para permanecer en el poder e incluso mantener su unidad tras liderar la política japonesa durante las últimas seis décadas.
Fukuda también sufrió recientemente un conflicto entre su Partido Democrático Liberal (LDP por su sigla en inglés) y su socio menor en la coalición, New Komeito, que se resistía a dejarlo conducir al bloque oficialista a las elecciones programadas para el año próximo.
"Si vamos a priorizar la vida de las personas, no puede haber un vacío político por las negociaciones, o una cancelación de las políticas. Necesitamos un nuevo equipo para gobernar", dijo Fukuda.
Taro Aso, ex ministro de Relaciones Exteriores y secretario general del LDP, es el favorito para suceder a Fukuda, pero es muy probable que crezca la presión para convocar a elecciones generales anticipadas.
Un plan de alivio económico del gobierno revelado el viernes, que incluyó una promesa de recortar impuestos al ingreso y gastar unos 16.500 millones de dólares adicionales para contrarrestar el aumento de precios, no logró reavivar la popularidad de Fukuda entre los votantes.
El dólar subió a un nivel superior a los 108 yenes y el euro ascendió hacia el nivel de 158 yenes por la noticia, que sorprendió a los operadores cambiarios en un mercado reducido por el feriado hoy en los Estados Unidos debido al Día del Trabajo.
Analistas dijeron que la renuncia de Fukuda podría tener un impacto negativo en las acciones japonesas y el yen. Fukuda, un conservador moderado que favoreció vínculos cercanos con los vecinos asiáticos, asumió en septiembre pasado luego de que su antecesor, Shinzo Abe, también renunció repentinamente a poco más de un año de haber asumido.
Recientemente se había especulado con que el impopular primer ministro sería reemplazado antes de las elecciones generales programadas para septiembre de 2009.
Pero su sorpresiva decisión creará el mismo vacío político que decía querer evitar, justo en un momento en que la economía japonesa se acerca a una recesión.
La renuncia de Fukuda no significa automáticamente una elección. Pero cualquiera que sea el elegido del LDP, o sea el próximo primer ministro, podría adelantar las elecciones para aprovechar un posible aumento de la popularidad.
Fuente: Reuters