La explosión de un coche bomba en Cali también dejó un mínimo de 20 heridos. Es el peor ataque que se registra en un centro urbano en los últimos meses

La explosión del vehículo se produjo pasada la medianoche en inmediaciones al Palacio de Justicia de Cali, la capital del departamento del Valle, 250 kilómetros al sudoeste de Bogotá, y provocó la muerte de cuatro individuos.
El alcalde de Cali, Jorge Iván Ospina, dijo que se trató de un "ataque terrorista" que cobró la vida de civiles, pero se abstuvo de responsabilizar a alguna organización por la autoría del hecho.
"Es un atentado terrorista en el que las víctimas son en su mayoría civiles. Es hecho que debemos repudiar", declaró Ospina a la radio local.
La explosión provocó graves destrozos materiales, mientras que las autoridades militares y de policía iniciaron un operativo de seguridad para tratar de capturar a los responsables.
El 15 de agosto último una bomba de alto poder estalló en el municipio de Ituango, en el departamento de Antioquia -noroeste del país-, en un ataque atribuido por las autoridades a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y que dejó 7 muertos y 50 heridos.
Colombia, país de más de 44 millones de habitantes, afronta un conflicto interno de más de cuatro décadas que cobra miles de vidas al año y en que son frecuentes los ataques con explosivos por parte de las guerrillas izquierdistas.
Las FARC y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) son considerados por los Estados Unidos y la Unión Europea como organizaciones terroristas, mientras que el Gobierno colombiano las acusa de obtener millonarios ingresos del narcotráfico.
Fuente: Reuters