Los demócratas celebraron la candidatura de Barack Obama en la apertura de su convención nacional con elogios al aspirante, de su mujer Michelle y del icónico senador Edward Kennedy

En el momento más conmovedor de la primera velada del encuentro en Denver, el senador y símbolo demócrata Ted Kennedy, quien sufre un tumor cerebral y no era esperado en el evento, apareció en la convención, y desde el escenario central dijo que ésta es "una época de esperanza", de un mejor futuro para su país.
"El trabajo empieza de nuevo, la esperanza surge de nuevo y el sueño vive", dijo al cierre de sus siete minutos frente al micrófono, minutos de alto e inesperado dramatismo para miles de demócratas que alzaban carteles de Kennedy y que lo vivaron al subir al estrado y bajar de él del brazo de su mujer Vicky.
En clara alusión al cáncer que padece y en desafío al sombrío pronóstico de su enfermedad, dijo que "nada ni nadie" le iba a impedir participar de la convención en Denver, Colorado, y agregó: "Les aseguro que estaré allí en enero próximo en el recinto del Senado de Estados Unidos".
Luego llegó el turno de la mujer de Obama, Michelle, quien en el discurso central de la ceremonia prometió a los norteamericanos y al mundo que su marido será un "presidente extraordinario" que dará a todos los niños la posibilidad de concretar sus sueños, ante la ovación y los aplausos de los cerca de 10.000 asistentes.
Michelle, de 44 años, dijo que ella y su esposo comparten los clásicos valores de los Estados Unidos, como "que se trabaja fuerte para lo que uno quiere en la vida, que la palabra de uno es su compromiso y que uno hace lo que dice que va a hacer".
"Vengo aquí como una mujer que ama a su marido y cree que será un presidente extraordinario. Vengo aquí como madre cuyas hijas son el corazón de mi corazón y el centro de mi mundo", dijo Michelle, madre de dos pequeñas, Malia y Sasha.
"Queremos que todos nuestros chicos y todos los chicos de esta nación sepan que el único límite de la altura de tus logros es el alcance de tus sueños y tu disposición a trabajar por ella", agregó.
El discurso cerró la primera velada de convención y corrió el telón a una cuidada coreografía al mejor estilo NBA destinada a propulsar a Obama hacia las cruciales semanas finales antes de las elecciones del 4 de noviembre, donde enfrentará al republicano John McCain, con quien está sumamente parejo en los sondeos.
Durante cuatro días, miles de delegados demócratas se reunirán en un gigantesco centro de convención para hacer historia al nominar a Obama como primer candidato presidencial negro de un partido mayoritario de los Estados Unidos.
El encuentro también servirá para aliviar las tensiones surgidas en el seno de la agrupación luego de la prolongada interna que enfrentó a Obama con la ex primera dama Hillary Clinton, esposa del ex presidente Bill Clinton (1992-2000).
Mientras los delegados ocupaban sus bancas en el Centro Pepsi de Denver, Obama hacía campaña a miles de kilómetros en el estado de Iowa, desde donde negó versiones de una renuencia de los Clinton a apoyarlo
El joven aspirante presidencial demócrata, de 47 años, dijo que tanto Hillary como Bill Clinton "no podrían haber sido más claros" en su apoyo a su candidatura.
Más temprano, la propia Clinton, quien hoy dará el discurso central del día, llamó a sus seguidores a apoyar a Obama, aunque reconoció que algunos de sus delegados "sienten una obligación para con la gente que los envió aquí" y votarán por ella.
Obama tiene previsto viajar a Denver el jueves próximo para el acto que coronará y cerrará la convención: su discurso de aceptación de la candidatura presidencial en un estadio con capacidad para 75.000 personas.
Fuente: Télam