El presidente electo Fernando Lugo vestirá saco pero no usará corbata el viernes próximo en el acto de asunción al poder, según lo anunció hoy. De esta manera, continúa la tradición iniciada por Evo Morales y Rafael Correa

"Quiero seguir vistiendo modestamente", dijo en breve atención a los periodistas mientras recorría dependencias del Palacio de Gobierno donde piensa residir, además de usarlo como oficina de trabajo.
Lugo viste usualmente camisa con cuello redondo que, de hecho, no tiene lugar para la corbata.
El ex obispo católico, que será el gobernante 48 desde 1844, llegó a la sede gubernativa tras visitar el escenario construido al aire libre frente al edificio del congreso donde se hará la ceremonia central de traspaso de poder recibiendo el bastón de mando de manos del senador Enrique González, presidente del senado.
"El bastón es sólo un símbolo que sirve para recordarle al jefe de estado que es mandatario del pueblo que lo votó. Estaré al servicio de la gente", comentó con relación al bastón de 60 centímetros construido con madera tajy adornado con el escudo de Paraguay, de oro.
Rubén Penayo, jefe de prensa de la Alianza Patriótica para el Cambio (APC) a la que pertenece el futuro gobernante, indicó que unos 800.000 dólares se gastarán en la organización del acto de traspaso de poder, incluyendo viajes de mandatarios extranjeros, transporte, alojamiento y banquetes.
El dinero es parte del presupuesto general de gastos de la nación.
La semana pasada Lugo aclaró que "no justificaré las nuevas ocupaciones de haciendas", señalando que apenas asuma el gobierno atenderá los reclamos campesinos.
Fuente: AP