El presidente de Bolivia coreó estribillos "contra el neoliberalismo y el imperialismo" y bailó música andina, de cara al referéndum revocatorio de mañana

Evo Morales ante la oposición de grupos que impidieron su visita a Tarija, Sucre, Santa Cruz de la Sierra y Trinidad entre martes y miércoles, eligió su bastión de El Alto para el cierre de la campaña por el "sí" en el referéndum revocatorio del domingo.
El mandatario indígena coreó estribillos "contra el neoliberalismo y el imperialismo", bailó música andina y recibió el afecto popular que buscaba tras el desaire recibido en los departamentos opositores donde sus prefectos (gobernadores) están en huelga de hambre con su gobierno.
"Los prefectos hacen dictadura civil tomando los aeropuertos, esas logias intentan frenar este proceso de cambio. Al pueblo sólo le salvará el pueblo", dijo en el anochecer gélido a 4.100 metros de altitud mientras caían pequeños copos de nieve.
Morales volvió a reiterar que mañana estarán en debate dos modelos económicos, uno de recuperación de los recursos naturales y otro de privatización de las empresas públicas.
"Hay familias (ricas) que no aceptan la igualdad entre los bolivianos. Todos los bolivianos debemos tener los mismos deberes y derechos", dijo, y agregó: "El domingo serán derrotados los prefectos neoliberales".
Triunfalista, Morales dijo que a las encuestas que señalan 59% por el "sí" hay que sumar un 15% o 20% más.
"La derecha racista y fascista sabe del avance de la conciencia del pueblo boliviano", dijo al tiempo de pedir a sus seguidores de El Alto y de otras ciudades bolivianas "defender el voto del pueblo, esa voluntad soberana del pueblo para que los neoliberales sean derrotados el domingo".
"El Alto de pie ("nunca de rodillas", respondió la gente). Patria o muerte ("venceremos", gritaban los alteños)", exclamó Evo Morales en el epílogo de la concentración.