La prohibición de fumar en lugares públicos que rige desde el 2006 en el país redujo en un año un 17% la tasa de ataques cardíacos investigadores

El estudio es el primero en tiempo real y a gran escala que observa cómo las restricciones al cigarrillo podrían beneficiar a fumadores y no fumadores. Las investigaciones previas habían estudiado el efecto del tabaquismo en ciudades puntuales o presentaban otras limitaciones.
"En total un 67 por ciento de la disminución se vinculó con no fumadores", escribió el equipo de la doctora Jill Pell, de la University of Glasgow, en New England Journal of Medicine.
La cantidad de personas ingresadas a nueve hospitales escoceses por ataques cardíacos disminuyó un 14% entre los fumadores, un 19% entre los ex fumadores y un 21 por ciento entre aquellas personas que nunca habían consumido cigarrillos.
En cambio, la tasa descendió sólo un 4 por ciento en Inglaterra durante el mismo período, es decir antes de que la prohibición entrara en vigencia allí.
Históricamente, las tasas de ataques cardíacos en Escocia han disminuido un 3 por ciento anual.
"Hay varios países que están evaluando si imponer restricciones similares y obviamente cuanta más evidencia haya sobre la efectividad de la intervención, más posibilidades hay de que se establezca" la prohibición en más lugares, señaló Pell en una entrevista telefónica.
Entre los 5.919 casos estudiados por la experta y sus colegas, las mujeres parecieron beneficiarse más. La tasa de infartos entre las fumadoras cayó un 19 por ciento, comparado con un 11% entre los varones.
En tanto, la reducción de los ataques cardíacos fue del 23 por ciento entre las no fumadoras, frente al 18 por ciento entre los hombres que no consumían cigarrillos.
Al inicio de la prohibición existía cierta preocupación de que pudiera aumentar el consumo de tabaco en los hogares.
Pero a partir de mediciones de un químico que evalúa el nivel de exposición al humo de cigarrillo, los investigadores hallaron que ese temor era infundado y que la exposición al humo de segunda mano disminuyó un 42 por ciento.
"Por lo tanto, parece que la prohibición no sólo protege a los no fumadores, sino que está cambiando la idea de la sociedad de qué es normal", manifestó Pell.
Cuando Nueva York impuso las restricciones al cigarrillo en lugares públicos, los niveles de exposición disminuyeron un 47 por ciento. Estados Unidos no tiene prohibiciones nacionales sobre el tabaquismo. Los límites son impuestos por cada estado o municipio.
Fuente: Reuters