Dos jefes paramilitares colombianos se declararon culpables de asociación ilícita para importar cocaína a ese país al comparecer el martes ante un juez federal de Miami
En una audiencia de unos 20 minutos ante el juez Michael Moore, Ramiro Vanoy Murillo, de 60 años, y Francisco Javier Zuluaga Lindo, de 38 años, modificaron su declaración, ya que en una audiencia anterior del 4 de junio se habían declarado inocentes.
Ambos fueron extraditados en mayo a los Estados Unidos junto a otros 12 paramilitares del grupo guerrillero Autodefensas Unidas de Colombia y figuran como acusados por su presunta participación en un operativo de contrabando de cocaína vía México, en un caso judicial que se remonta a 1999.
La mayor parte de los 33 acusados en el caso ya ha sido condenada.
Además de asociación ilícita para importar cocaína a Estados Unidos, Vanoy Murillo y Zuluaga Lindo están acusados de lavado de dinero, entre otros cargos.
Según el acuerdo de culpabilidad, Vanoy Murillo y Zuluaga Lindo admitieron una de las acusaciones que enfrentaban. La fiscalía, además, abandonaría los otros cargos cuando el juez dé a conocer la sentencia.
Dennis Urbano, abogado de los dos paramilitares colombianos, dijo que en el acuerdo sellado con la fiscalía se recomendaba una condena máxima a 19 años de prisión para Vanoy Murillo y de 17 años para Francisco Zuluaga Lindo.
Tras escuchar a ambas partes, el juez expresó que el 9 de octubre dará a conocer la sentencia, que podría diferir de las recomendaciones de la fiscalía. Moore dijo que ambos enfrentaban también una multa de cuatro millones de dólares.
Cuando el magistrado les inquirió si se declaraban culpables o no de asociación ilícita para importar a Estados Unidos cocaína en violación de las normativas nacionales, cada uno en su momento respondió: "Sí, culpable".
El resto de los paramilitares extraditados junto a Zuluaga Lindo y Vanoy Murillo fue enviado a Nueva York, Washington y Texas.
Los 14 fueron extraditados a pedido de los Estados Unidos para ser juzgados en casos de narcotráfico e importación de cocaína.
Ante la debilidad del sistema judicial colombiano, Estados Unidos y la nación sudamericana han acordado que los casos relevantes como éste sean juzgados en territorio estadounidense, donde los tribunales son considerados más fuertes e incorrompibles.
Washington se comprometió a no condenarlos a prisión perpetua como parte del acuerdo de extradición.
En su país, los paramilitares permanecían encarcelados. Colombia resolvió extraditarlos porque seguían cometiendo delitos en la cárcel.
Fuente: AP