Dos infantes fueron arrojados por la borda del bote que los transportaba desde Libia al arribar a Italia, cuando fallecieron por falta de agua. El caso conmociona a Europa

El padre de los niños y otros 74 inmigrantes fueron rescatados ayer después de partir desde Libia una semana atrás.
Fueron recogidos por la guardia costera italiana un día después que el Gobierno declaró el estado de emergencia por la inmigración ilegal.
"La noche que dejamos Libia, el menor...murió en mis brazos y nos vimos forzados a arrojarlo al mar", dijo el padre de 30 años en comentarios divulgados por los periódicos de hoy.
Un día después, su hija de tres años también murió, dijo. "Quería agua y algo para comer. Sufrió mucho, resistió un poco más, pero no logró sobrevivir al final", afirmó.
Miles de inmigrantes africanos ilegales arriban a Italia en precarias embarcaciones cada verano. Un aumento del delito es atribuido a los inmigrantes y esto los hizo un tema político candente.
El Gobierno del primer ministro Silvio Berlusconi declaró la emergencia nacional el viernes, pero la oposición y otros críticos lo acusan de exagerar la situación.
Tanto legisladores de la oposición como de la coalición gobernante tomaron la tragedia para apoyar sus argumentos sobre cómo enfrentar el problema.
"La muerte de los niños... nos llena de infinito dolor y nos permite comprender cuál es la verdadera emergencia", dijo el legislador izquierdista Marco Minniti.
Pero el legislador conservador Maurizio Gasparri dijo que mostraba la necesidad de mantener controles más estrictos, justamente para evitar tales tragedias.
Fuente: Reuters