El Presidente de Bolivia y el Subsecretario de Asuntos Hemisféricos de los EEUU discutirán en La Paz las diferencias políticas de sus gobiernos, en busca de normalizar sus relaciones diplomáticas

La entrevista de Morales y Shannon se realizará cuando las relaciones entre los dos países están en su nivel más bajo desde la revolución nacionalista de 1952 en Bolivia, que llevó al gobierno a Víctor Paz Estensoro.
Morales, de tendencia socialista y primer presidente de origen campesino, acusa a la embajada estadounidense en La Paz de conspirar en su contra y atribuye al modelo neoliberal la situación de dependencia y atraso económico de Bolivia.
"Como presidente de los bolivianos recibiré al señor Shannon en el palacio de gobierno para conversar sinceramente con él sobre los problemas y los actos de conspiración que hemos denunciado", declaró Morales la semana pasada, al confirmar la reunión de hoy, según reportó la agencia noticiosa italiana ANSA.
Morales añadió que también dialogará con Shannon sobre inversiones y "cooperación incondicional", y analizará la relación bilateral con el fin de mejorarlas "en el marco del respeto mutuo".
Desde que asumió, en enero de 2006, Morales fue crítico severo del gobierno estadounidense y sus relaciones con él se deterioraron marcadamente en junio pasado, cuando apoyó públicamente un intento de toma de la embajada de Estados Unidos en La Paz.
En protesta por el incidente, el Departamento de Estado llamó a Washington a su embajador, Philip Goldberg, que está en el centro de la confrontación ideológica pues el gobierno boliviano lo acusa de apoyar y asesorar a la oposición.
Goldberg volvió el 2 de julio y cinco días después se reunió con Morales, que en octubre le había prohibido "pisar" el palacio exigiéndole que "pida perdón al pueblo boliviano" por un comentario irónico que hizo. El embajador se disculpó por vía diplomática.
El incidente se originó cuando Morales llevó hasta Nueva York su crítica al gobierno estadounidense y propuso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas mudar la sede del organismo a otro país.
Goldberg comentó aquí que pudo haber pedido cambiar de sede también al parque de diversiones Disneyworld.
Tras su reunión del 7 de julio con Morales, Goldberg dijo que la conversación fue "franca y abierta", pero reiteró que continuaban "los puntos de desacuerdo", aunque la cancillería local planteó una agenda de siete puntos para normalizar el diálogo político.
La agenda incluye temas de relación comercial, cooperación en educación, asuntos jurídicos y la ley de preferencias arancelarias andinas y erradicación de drogas (ATPDEA), cuya vigencia concluirá a fin de año.
"Habrá un diálogo permanente; esperamos conformar grupos de trabajo y cada vez de mayor nivel, encontrando propuestas y soluciones a los temas planteados en la agenda", explicó Pablo Solón, embajador itinerante de Bolivia.
Durante la ausencia de Goldberg, los cultivadores de coca de Chapare expulsaron de esa región del centro geográfico de Bolivia a los funcionarios de los proyectos de desarrollo alternativo financiados por el gobierno estadounidense.
La expulsión afectó también a todas las organizaciones asociadas a la agencia de los Estados Unidos para el desarrollo integral (USAID).
"El 26 de junio declaramos al trópico de Cochabamba territorio libre de USAID", declaró el diputado Artemio Romero.
Según el también vicepresidente de las seis federaciones de cocaleros, desde que se aprobó la ley de erradicación de esos cultivos, en 1988, "nada ha cambiado" y "de los 85 millones de dólares de USAID, 80 por ciento fue para salarios de sus funcionarios y 20 por ciento para producción".
Tras su reunión con Morales, que mantiene su cargo de presidente del sindicato de los cocaleros, Shannon visitará el martes esa región junto a William McGlynn, vicesecretario adjunto principal para asuntos internacionales de narcóticos y cumplimiento de la ley.
Fuente: Télam