En Sydney, el Papa instó a los representantes de todas las religiones a predicar contra la violencia. "He venido a Australia como mensajero de paz", dijo

En el marco de un encuentro con representantes de la comunidad musulmana, judía, hinduista y budista en Sydney, Benedicto XVI, jefe de la Iglesia católica, destacó la importancia de lograr una voz unificada en "un mundo amenazado por inquietantes e insensatas formas de violencia".
Tras un ajetreado día que incluyó un paseo con el Papamóvil por las calles de Sydney, el Papa, de 81 años, tiene previsto pasar una jornada más tranquila, aunque por la tarde pronunciará la plegaria de inicio del Vía Crucis.
Benedicto XVI viajó a Australia para asistir a la Jornada Mundial de la Juventud, que se celebra cada tres años, y que culminará el domingo con una misa papal a la que se espera la asistencia de hasta medio millón de fieles.