16-07-08 | Mundo

Multinacionales reclaman U$S 900 millones a Evo por nacionalizaciones

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Empresas extranjeras cuyos capitales pasaron a manos del Estado boliviano en los últimos años reclaman lo que fuera su participación, aunque el gobierno de Morales estima que al final pagarán "mucho menos"

Multinacionales reclaman U$S 900 millones a Evo por nacionalizaciones

Toma de una metalúrgica tras ser nacionalizada
Tras confirmar reportes coincidentes de los diarios locales La Razón y La Prensa, el portavoz de un recién creado ministerio de defensa de las nacionalizaciones dijo que todavía es muy pronto para calcular el costo de las eventuales indemnizaciones, porque ello depende de procesos legales y negociaciones.

El detalle de los desafíos legales y costos económicos de las nacionalizaciones fue divulgado cuando faltan menos de cuatro semanas para que Morales ponga en juego su "revolución democrática y cultural" en un referendo revocatorio de mandato.

Los diarios informaron que el grupo de inversiones Ashmore Energy International exigió al Estado boliviano, mediante una demanda en un tribunal de Estocolmo, un resarcimiento de 500 millones de dólares por su participación de un 50% en la operadora de oleoductos Transredes, nacionalizada el mes pasado.

En tanto, el gigante de las telecomunicaciones Telecom Italia presentó otra demanda, por 350 millones de dólares, ante el Centro Internacional para Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI), por su participación del 50% en la telefónica Entel, que el Gobierno de Morales nacionalizó el 1 de mayo.

Los diarios agregaron que el Gobierno negociaba compensaciones con el grupo suizo Glencore, por la nacionalización del complejo metalúrgico Vinto en el 2006, y con Graña Montero de Perú y Oil Tanking de Alemania, que controlaban hasta mayo una empresa de almacenamiento de hidrocarburos.

Completan el cuadro una demanda por 40 millones de dólares interpuesta por la empresa chilena Quiborax, tras la anulación de su concesión para explotar el salar de Uyuni, y otra por 35 millones de dólares de un consorcio internacional que participa en el gasoducto Bolivia-Brasil, por conflictos tributarios.

La nacionalización petrolera ha sido el pilar de la política económica de Morales y afectó primero a las operaciones de gigantes como Petrobras de Brasil, Repsol-YPF de España, Total de Francia y British Gas, que dejaron de ser socias de riesgo compartido para convertirse en proveedoras deservicios a YPFB. Bolivia recompró luego dos refinerías de Petrobras y en mayo realizó traspasos concertados de acciones para controlar dos petroleras mixtas que estaban en poder de Repsol-YPF.
Fuente: Reuters
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