
En otro peligroso avance sobre la propiedad privada, el ecuatoriano anunció que licitará los bienes incautados de los dos canales nacionales para "resarcir al pueblo". Empleados se encuentran todavía en una de las emisoras.
El Gobierno espera "lo más rápido subastar, licitar los bienes y resarcir, enhorabuena a los ecuatorianos", dijo Correa a periodistas durante la posesión de la nueva ministra de Finanzas, Wilma Salgado.
El titular anterior de la cartera, Fausto Ortiz, abandonó su cargo en el día de hoy, en desacuerdo con la medida confiscatoria realizada por el Ejecutivo.
El mandatario aseguró que la medida está apegada a la ley y que no se trata de un atentado a la libertad de expresión. Sin embargo, el operativo que realizó la expropiación tuvo características de un asalto militar, tanto en la emisora Gamavisión como en TC.
En diálogo con Radio 10, Emilio Palacio, el editor de Opinión del diario El Universo, remarcó que la primera medida del gobierno ecuatoriano fue "intervenir el noticiero".
"No es un evento puramente comercial; es un intento de acallar los espacios donde la oposición pueda intervenir y así hacer su propaganda a favor de la nueva constitución", aseguró, al tiempo que calificó la medida de Correa de "arbitraria".
Por su parte, los trabajadores de Radio Sucre, parte de las emisoras confiscadas, se encuentran todavía en el edificio. Consuelo Rivero, periodista de ese medio, habló con C5N y manifestó que "las puertas están clausuradas y no podemos salir".
Asimismo, reina un clima de preocupación entre los ecuatorianos ante la posibilidad de estar asistiendo a una oleada de estatizaciones tal como sucede en Venezuela, con el gobierno de Hugo Chávez.
Fuente: Reuters