El macizo Llaima, ubicado en el sur de Chile, se reactivó ayer luego de cinco meses. Las autoridades trasandinas evacuaron la zona de manera preventiva. Las rutas no fueron cortadas

Funcionarios de la Oficina Nacional de Emergencia (ONEMI) de Chile y autoridades de la zona sostuvieron una reunión para evaluar la actual situación del macizo y definieron medidas de prevención, como un anillo de seguridad de 15 kilómetros alrededor del volcán que impide el ingreso de personas al lugar.
Un reporte actualizado de la ONEMIi detalló que en total son 37 las personas que permanecían en sectores aledaños al volcán: 15 estaban en el centro de esquí "Las Araucarias", cuatro en otros refugios y 18 dispersos entre los sectores La Selva, Los Lleuques, Danubio y Las Mercedes.
La nueva fase eruptiva del Llaima, de 3.125 metros de altura, se produce en pleno invierno austral, en una zona rodeada de bosques milenarios y ríos que se mezclan con la abundante nieve que cada año cae en esa área.
"Lo más riesgoso en este caso es que podrían producirse derretimientos abruptos de la nieve producto de esa lava y podría originar entonces algún aluvión", dijo Cayupi.
Debido a una eventual crecida del río Calbuco, se ordenó la evacuación preventiva en las zonas de mayor peligro. "Este (proceso de evacuación) se desarrolla de manera voluntaria, principalmente dirigido a las personas de la tercera edad y ante cualquier señal de mayor riesgo, la autoridad adoptará medidas más perentorias", dijo Carmen Fernández, directora de la ONEMI.
La jefa de esta oficina gubernamental informó que fueron restringidas todas las actividades deportivas hacia el Llaima y se cerraron los accesos al parque Conguillio y las localidades de Cherquenco y Captren para turismo y excursiones. En tanto, confirmó que rutas y caminos aún no han sido afectados por el fenómeno.
El volcán Llaima, en el sur de Chile, se reactivó el martes con el escurrimiento de lava tras permanecer cinco meses en calma, lo que obligó al Gobierno a ordenar la evacuación de casi 40 personas y decretar un anillo de seguridad en la zona cercana al macizo.
El Llaima, uno de los tres volcanes más activos en América del Sur y a unos 700 kilómetros al sur de la capital chilena, entró la última vez en erupción el 1 de enero y su actividad se extendió por poco más de un mes, lo que llevó en esa ocasión a realizar evacuaciones de los poblados más cercanos.
"Hubo una reactivación, puesto de que está escurriendo lava, en dirección hacia el río Calbuco en la comuna Vilcún. La dimensión es más o menos de 800 metros a 1.000 metros desde el cráter", dijo el vulcanólogo Juan Cayupi de la gubernamental Oficina Nacional de Emergencia (ONEMIi).
"La Onemi está tomando todas las medidas pertinentes y como país estamos en mejores condiciones para responder a este tipo de situaciones y evitar pérdidas que lamentar", dijo la presidente Michelle Bachelet, desde la provincia argentina de Tucumán en la que se encontraba participando de la cumbre de líderes del Mercosur.
La nueva actividad del Llaima, que se inició cerca de las 4.00 hora local (0800 GMT), se produce cuando el volcán Chaitén, más al sur en el país, sigue emanando gases tras erupcionar en mayo y provocar el desborde de un río cargado de barro y ceniza que sepultó parcialmente al pueblo del mismo nombre.
"El tipo de actividad del volcán Llaima se llama efusiva, no es una actividad explosiva, es muy diferente si la comparamos con el volcán Chaitén, que es una actividad muy explosiva", dijo Hugo Moreno, vulcanólogo del Servicio de Geología y Minería de Chile.
Chile posee la segunda cadena volcánica más grande y de mayor actividad en el mundo después de Indonesia.
Fuente: Reuters