Tras una votación dividida, los magistrados entendieron que la pena de muerte para violadores de niños va contra la Constitución
El caso, sucedido hace más de diez años, tuvo como protagonista a Patrick Kennedy, hoy de 43 años, quien fue condenado a ese castigo en 1998 por violar a su hijastra de, en ese momento, 8 años de edad. El hombre apeló hasta finalmente llegar al máximo tribunal y lograr escapar a la muerte.
La Corte Suprema de los EEUU en un fallo, aprobado por 5 de 9 jueces, determinó que el acusado no puede ser condenado a la pena capital, dado que la Carta Magna de ese país rechaza los castigos crueles e inusuales, informó el diario El País.
Según el magistrado Anthony Kennedy, portavoz del Tribunal Supremo, el motivo radicaría en el hecho de que la niña no murió. Es decir, según el juez, la Constitución prohíbe imponer la pena de muerte cuando la violación al niño no produjo o no tuvo la intención de producir la muerte del infante.