El Gobierno chileno declaró el viernes que casi ningún suministro puede ser restituido en el corto plazo. Además explicó que el río Blanco cambió totalmente de cauce y partió la ciudad en dos

La localidad de Chaitén, situada a diez kilómetros del volcán de mismo nombre y en erupción desde el pasado 2 de mayo, fue declarada inhabitable "al menos por los próximos dos años
El ministro de Obras Públicas del país trasandino, Sergio Bitar, hizo el anuncio después de realizar una visita de inspección a la capital de la provincia de Palena, a 1.220 kilómetros al sur de Santiago. El funcionario, que recorrió la localidad junto a personal de vialidad del Cuerpo Militar del Trabajo, señaló que prácticamente ningún suministro puede ser restituido en el corto plazo, ya que la red eléctrica, de agua potable y de alcantarillado se encuentran completamente destruidas. Explicó además que el río Blanco "cambió completamente de cauce, se metió en medio de la ciudad y la partió en dos", indicó.
La acumulación de cenizas, piedra pómez y otros materiales fragmentados provenientes del volcán provocó que el río Blanco se desbordara inundando la ciudad y destruyendo casi 500 casas de las 1.400 del radio urbano de Chaitén.
Bitar dijo que le entregará un informe a la presidente chilena, Michelle Bachelet, para que el Gobierno evalúe el destino de los desplazados de ese lugar, que alcanzan a más de 5.000 personas que viven con familiares o en casas que arrendaron con la ayuda económica gubernamental.
Asimismo recordó que Bachelet dio un plazo de tres meses para analizar con "mayor claridad" dónde se localizará a los evacuados.
El pasado viernes y tras algunas semanas de relativa calma el volcán Chaitén, de 960 metros, aumentó nuevamente su actividad sísmica, incremento de los ruidos volcánicos y la lluvia de cenizas.
Fuente: EFE