El gobierno español endureció las medidas contra los manifestantes y ya realizó más de 50 detenciones. Además, pondrían sanciones económicas y retiradas del carnet
El ministro del Interior español, Alfredo Pérez Rubalcaba, anunció que se arrestaron 51 camioneros que comenzaron las protestas hace tres días y advirtió que el número podría aumentar.
Los detenidos por cortar las calles podrían enfrentarse a una multa de 1.500 euros y la retirada del carnet de conducir durante tres años y medio, por alteración del orden público, coacciones y desobediencia a la autoridad, informó Europa Press.
Rubalcaba denunció la ilegalidad de los piquetes, contra los que prometió "máxima firmeza" mediante detenciones y sanciones. Los enfrentamientos provocados entre los manifestantes y la Policía provocaron un muerto y un herido grave.
El funcionario además tranquilizó a la población sobre los problemas de abastecimiento al asegurar que "no va a haber problemas de combustible", aunque admitió que en Cataluña sí hay inconvenientes y que el 85% de los surtidores de Madrid están en servicio.
Unos 25.000 agentes de la Policía "garantizan la libre circulación" de los ciudadanos y "su acceso a los productos esenciales", afirmó.
El principal objetivo del Gobierno, según Rubalcaba, es proteger la distribución de productos de la alimentación, sanitarios, combustibles y piezas para el sector del automóvil.