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Lunes 9 de Noviembre
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Tiene 10 años y estudia astronomía en la universidad

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Moshe Kai Cavalin, en clase
Crédito: AP
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Hace un año que asiste a clases, y tiene el mejor promedio en varias materias. También estudia mandarín y piano, y practica artes marciales. "Tiene mucha facilidad para entender las cosas", dijo un profesor

Se trata de Moshe Kai Cavalin. Desde los 8 años el niño estudia en la Universidad East, de Los Angeles, California. Según sus docentes, ostenta las calificaciones más altas en cursos como álgebra, historia, astronomía y educación física, informó la agencia de noticias AP.

"Estoy estudiando estadísticas", cuenta el niño, quien se prepara para exámenes finales de matemáticas avanzadas, música y piano, mientras ayuda a sus compañeros de 19 y 20 años con los cálculos.

Su objetivo principal es estudiar astrofísica. Por eso, cuando este año culmine con su curso de dos años, tomará otro de cuatro.

"Me gustaría demostrar que los agujeros negros realmente existen y comprobar que todas esas teorías son correctas", dice Cavalin, quien está particularmente interesado en el estudio de los "agujeros de gusanos", un fenómeno científico hipotético relacionado con la teoría de la relatividad de Albert Einstein, y que de existir permitiría, junto a los agujeros negros, el viaje de partículas en el tiempo.

El niño también está estudiando mandarín con su madre, y toma clases de piano y artes marciales. Practicando esta disciplina ganó varios trofeos, y teme que una fractura en su brazo durante la última competencia le impida rendir correctamente en los exámenes de música.

El docente Guajao Liao le dio clases de álgebra a Cavalin cuando éste tenía 8 años, y fue él quien le informó a los padres sobre las capacidades del chico. Les dijo "que tenía mucha más facilidad para estudiar que lo normal, que debían ponerlo en cursos más avanzados". Pero ellos "no querían forzar las cosas".

Cuando Cavalin tenía 6 años, quisieron anotarlo en una escuela primaria de Los Angeles. "No me quisieron aceptar porque sabía más que la maestra y decían que me aburría mucho", contó el niño. Por eso, comenzó a tomar clases en su casa, junto a su madre.

Ahora, recorre los pasillos de la universidad y obtiene las mayores calificaciones. "Nunca tuve un alumno tan joven ni tan trabajador", aseguró Daniel Judge, su profesor de estadísticas.


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