Además cientos resultaron heridas y miles huyeron tras los hechos de violencia contra inmigrantes de países vecinos ocurridos en vecindarios pobres de la ciudad sudafricana de Johannesburgo
De acuerdo con las organizaciones de ayuda, la ciudad está cerca de sufrir una catástrofe humanitaria por los excesos contra los extranjeros. Las personas se agolpaban de a cientos en iglesias, salones comunitarios y puestos policiales por temor a morir.
"La policía no está en condiciones de proteger a los extranjeros. Todo lo que pueden hacer es reaccionar ante los estallidos de violencia. La violencia se expande rápidamente y la situación es extremadamente tensa", aseveró el vocero de Médicos Sin Fronteras (MSF).
En el día de ayer, la violencia llegó al centro de la ciudad, donde cientos de refugiados de Zimbabwe se atrincheraban en una iglesia con ladrillos y palos para protegerse de nuevos ataques.
La policía pidió a la población evitar ir a los vecindarios afectados. Según datos de las autoridades, en la mañana murieron al menos cinco personas y 50 resultaron heridas cuando los habitantes del barrio humilde de Cleveland atacaron a sus vecinos.
"Dos personas fueron quemadas y tres fueron golpeadas hasta morir, unas 50 están siendo atendidas en diversos hospitales por heridas de bala o cuchilladas", señaló una fuente policial.
En los municipios de Thokoza y Tembisa, en Johannesburgo, tres personas murieron el sábado por las heridas sufridas, y otra falleció en la mañana por los disparos recibidos.
Tras los saqueos y las brutales peleas, cientos de extranjeros huyeron a una sala comunitaria, donde los heridos recibían atención de médicos de MSF.
La policía, que desplegó a cientos de helicópteros y vehículos blindados, señaló que la situación en el municipio de Diepsloot estaba "fuera de control y muy tensa". A los inmigrantes de los acusa de ser criminales y de disputarle puestos de trabajo a los sudafricanos.
Sudáfrica recibe inmigrantes pobres de Zimbabwe, Mozambique, Malawi y otros países vecinos, la mayoría de los cuales vive en el país de manera ilegal. Se estima que más de tres millones de zimbabwenses huyeron del caos económico y político de su país.
Fuente: DPA