El gobierno ultraconservador italiano avanza en sus planes contra la inmigración. Si bien dio un paso al costado para considerar a los sin papeles como delincuentes, quiere incluir soldados en los patrullajes para reprimir a extranjeros clandestinos

De aprobarse un proyecto de ley, miembros del Ejército podrían acompañar a policías y carabineros en sus recorridas de rutina y detener a inmigrantes que no tengan la documentación necesaria para permanecer en el país.
Al respecto, el ministro de Defensa dijo que esta decisión no será tomada por decreto, sino que "se preparará un proyecto de ley para que el Parlamento discuta democráticamente". Pero, tanto en Diputados como de Senadores, los seguidores de Berlusconi y otras facciones de derecha son mayoría.
En una línea similar, según consigna el diario Clarín, otra medida para darle respuesta a lo que es considerado como un grave problema para el gobierno italiano sería convertir en Centros de Permanencia Temporal (CPT) a cuarteles en desuso y allí albergar a los extranjeros clandestinos.
Especialmente, la mira xenófoba del gobierno de Berlusconi está puesta sobre los rumanos, que si bien pertenecen a la Comunidad Europea, serán expulsados, si no demuestran que tienen una vivienda fija y e ingresos que les permitan mantenerse.