El uruguayo Julio Sosa, su segunda esposa y sus dos hijos -uno de ellos argentino- estaban desaparecidos desde el sábado. El embajador Felipe Frydman confirmó a C5N que solamente están incomunicados.
Julio Sosa es uruguayo y trabaja para una ONG alemana en la ciudad de Akiab. Desde marzo pasado vive junto a su actual esposa, Silvina Guibelalde, su hija de nueve años, Juanita, y su hijo Jerónimo -fruto de un matrimonio anterior con una argentina- en el país asiático.
La mamá de Jerónimo y argentina, Marcela Zolecio, se comunicó con la Cancillería en nuestro país para pedir información sobre la familia. El Embajador argentino en Tailandia, Felipe Frydman, confirmó a C5N que la familia se encuentra en buen estado, pero que están incomunicados.
El cuñado de Julio, Oscar Guibelalde, dijo a C5N que las comunicaciones con Myanmar son difíciles por las restricciones del régimen birmano, pero afirmó que su hermana Silvina y los Sosa se encuentran bien.
15.000 muertos
El ministro tailandés de Asuntos Exteriores, Noppadol Pattama, dijo hoy en Bangkok que el embajador birmano le ha comunicado que hay unas 30.000 personas desaparecidas en Birmania (Myanmar) a causa del ciclón Nargis.
A la cifra de desaparecidos hay que sumar al menos 15.000 personas muertas, según datos difundidos esta mañana por la televisión estatal birmana, y cientos de miles de damnificados, de acuerdo con la ONU.
El jefe de la diplomacia tailandesa, cuyo Gobierno ha donado 50.000 dólares (32.342 euros) para los damnificados en Birmania y cuyo Ejército ofreció alimentos y medicinas, hizo esas declaraciones a la salida de una reunión con el embajador Ye Win.
Las autoridades del país declararon el estado de emergencia en las regiones de Irrawaddy, Pegu y Rangún, y en los estados Karen y Mon el sábado pasado, cuando el ciclón atravesaba la región.
Anoche, el régimen militar birmano aceptó la ayuda que le ofrecía la comunidad internacional, aunque 800 toneladas de arroz siguen paradas en los almacenes del Programa Mundial de Alimentos a la espera de la autorización oficial para que sean distribuidos.
Está previsto que hoy llegue a Rangún el primer cargamento de alimentos, medicinas y demás material de emergencia procedente de Tailandia, uno de los mayores socios de la Junta Militar.
La población en las zonas afectadas vive desde el sábado sin suministro de agua y de electricidad, y los precios de las artículos básicos se han disparado debido a la escasez y la especulación.
En Rangún, miles de árboles fueron arrancados de raíz por los vientos que alcanzaron una velocidad superior a los 190 kilómetros por hora y entorpecen el paso por la calles, sobre las que abundan los cascotes de los miles de tejados levantados por el ciclón.
La situación al sur de la que fuera la antigua capital del país es mucho peor, según los relatos de birmanos llegados desde esa zona.
Fuente: EFE