El Departamento de Estado de los EEUU dio a conocer un informe en el cual se alerta que el régimen chavista dio luz verde para que el aeropuerto no requise a pasajeros vienen de Teherán y Damasco

Ayer, los Estados Unidos advirtieron a partir de un informe oficial una situación irregular que podría estar estrechamente vinculada con acciones terroristas.
Un informe del Departamento de Estado alertó que los vuelos semanales provenientes de Siria e Irán que se habilitaron en marzo pasado- poseen llamativos beneficios.
Según indica dicho reporte oficial, los pasajeros que pisan el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar provenientes de dichos destinos- "no estaban sujetos a los controles de inmigración y aduanas".
Al respecto, el embajador de Venezuela en Washington, Bernardo Álvarez, debió salir a rechazar las acusaciones.
"Toda persona que entra a Venezuela debe presentar sus documentos'', señaló, según publica hoy The Miami Herald.
"Yo soy el embajador de Venezuela, y cuando voy a Venezuela tengo que pasar por un cubículo que me autoriza a entrar y salir'', agregó.
Sin embargo, no está claro si los pasajeros que arriban al país siguen sin ser revisados. Y la preocupación es doble para el gobierno de los Estados Unidos.
Es que el régimen chavista -a diferencia de Canadá, México y muchos países del Caribe- se niega a entregar por adelantado las listas de pasajeros para que las autoridades norteamericanas puedan compararla con las listas de sospechosos de terrorismo.