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Lunes 9 de Noviembre
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Guerrilleros admiten que no quieren ser canjeables

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Así lo expresó Saldaña, uno de los 650 guerrilleros de las FARC presos, de un total de 1.700, que no pretende volver a las filas del grupo terrorista. Forma parte del grupo "Manos por la Paz"

El drama que vive Colombia por las Fuerzas Armadas Revolucionaras de Colombia (FARC) es innegable: temores constantes de secuestros, cautivos, como la ex candidata presidencia Ingrid Betancourt, al borde de la muerte, negociaciones que parecen llevar y no llevar a alguna parte.

Ante tal situación, complicada por cierto, Saldaña, uno de los 650 guerrilleros de las FARC presos, de un total de 1.700, que no pretende volver a las filas del grupo terrorista señala que "no quiero ser canjeable" y que pretende "desenmascarar" al grupo terrorista.
 
Para esto, él y sus compañeros, miembros de "Manos por la Paz", firmaron un formulario que indica que han dejado de ser miembros de la guerrilla y por el cual le dan permiso a Luduine Zumpolle, una ciudadana holandesa y ex directora de la ONG Pax Christi, para tramitar ante el Gobierno colombiano su desmovilización y no ser canjeables.

"A las FARC no les importan sus hombres (…) A los comandantes (de la guerrilla) sólo les importa el show mediático, vender el discurso del intercambio internacionalmente para ganarse el estatus de beligerancia política", señala Saldaña en una entrevista.

A su vez, comenta que, cuando fue capturado en 2004, ya pensaba en desertar de las FARC porque se oponía al narcotráfico como "método de financiación", algo muy "alejado de los principios revolucionarios".

Qué es "Manos por la Paz"
Es un grupo que ayuda a los presos cuando llegan cárcel, porque las FARC los dejan solos, al punto que muchas veces deben vender su pan de desayuno hasta para hacer una llamada.

Claro que todo tiene su recompensa y el Gobierno ha decidido cobijarlos bajo la Ley de Justicia y Paz, la cual aplica penas máximas de ocho años hasta para quienes hayan cometido delitos de lesa humanidad, siempre y cuando cooperen para encontrar a los políticos, empresas y responsables de financiar a la guerrilla.

Sin embargo, si bien son apoyados ahora por el Gobierno de Uribe, para las FARC son, al igual que sus familiares, traidores y "objetivos militares", según publicó el diario El País, de España.


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