
Poco antes del inicio de la marcha en la Plaza Olímpica, en el suroeste de la ciudad, se registraron incidentes entre manifestantes prochinos y representantes de grupos de refugiados norcoreanos.
Miles de chinos esperaban entre tanto la llegada de la antorcha en las calles de la capital surcoreana. Al mismo tiempo, se produjeron protestas aisladas contra la expulsión de refugiados norcoreanos en China y la política de Pekín en el Tíbet.
Miles de policías custodian el trayecto de 24 kilómetros que la antorcha recorrerá en Seúl.