Más allá del triunfo electoral de Silvio Berlusconi y la derrota de la centroizquierda, la elección tuvo a quienes lograron sus objetivos y quienes retrocedieron. Lega Nord fue el boom, mientras la izquierda arcoiris fue la gran derrotada

La coalición de Berlusconi logró un triunfo, que dentro de todo, era bastante esperado. Sin embargo, su coalición, conformada por tres listas, tuvo una sorpresa: la gran votación de Lega Nord.
Esta fuerza política, hasta hoy considerada minoritaria, dio un salto y consiguió cosechar nada menos que tres millones de votos, ubicándose por encima de Pier Ferdinando Cassini, que luego de romper con Berlusconi y buscar su propio camino cosechó un magro 5 por ciento.
El gran derrotado del día es Fausto Bertinotti, la viuda de Prodi. Líder de la izquierda arcoiris y ex presidente de la Cámara de Diputados, la centroizquierda rompió con él, luego de la caída de Prodi y no solo sufrió una baja votación sino que además quedó fuera del cuerpo legislativo que hasta ayer dirigía.
Por otro lado, la centroizquierda se puede decir que consiguió su objetivo: ser la primera oposición. Luego del fracaso del professore Prodi al frente del Ejecutivo, la creación del Partido Democrático permitiría hacer una elección digna, pero sotto voce(a voz baja) se sabía dentro de las filas partidarias que no llegarían a tiempo para revertir una tendencia marcada.
Su conquista se resume en las palabras del portavoz del Partido:Hoy no nos toca gobernar. Mañana sentenció. En otras palabras, prepararse para la próxima elección.
La extrema izquierda por su parte, se limitó a un voto marginal, debido también a una profunda dispersión, sin lograr pasar ninguno la barrera del 0,5 por ciento.