Liderados por el ex candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador, ocuparon el recinto impidiendo que sesionara. Es en rechazo a lo que consideran la privatización de Pemex, la petrolera estatal
Los diputados del Frente Amplio Progresista (FAP) conducido por López Obrador, tomaron la presidencia del cuerpo legislativo, cubriéndola con una bandera que rezaba clausurado, por lo que la presidencia debió levantar la sesión.
Asimismo, en el Senado, los legisladores del FAP, conformado por el Partido de la Revolución Democrática, el Partido del Trabajo y Convergencia, tomaron la mesa directiva durante una sesión plenaria y provocó que se llamara a un receso.
Mientra esto sucedía dentro del Congreso, en las afueras se concentraban 1.500 adelitas (seguidoras del FAP, nombradas así por las mujeres que acompañaban la Revolución de 1910).
Los legisladores que responden a López Obrador afirmaron que no abandonarán el recinto, en rechazo a la falta de debate nacional respecto del proyecto de reforma de la petrolera estatal Pemex, que según ello, encubre un intento de privatización.
En este momento se inicia la resistencia civil en todo el país, no nos vamos a mover de aquí afirmó el diputado del FAP, Ricardo Monreal y agregó que esta lucha no tendrá tregua ni descanso en ese afán privatizador de Petróleos Mexicanos.
La reforma contempla, que si bien Pemex sigue manteniendo el monopolio en las principales áreas (exploración, extracción, refinación, comercialización, petroquímica, etc.), se abriría la participación a particulares para abrir refinerías y luego trabajen en la refinación de crudo por una comisión en dinero.
Sin embargo, esto ya sucede en la actualidad, mediante la asociación que Pemex mantiene con una refinería en Texas, Estados Unidos.
Fuente: DPA