El vicepresidente venezolano, Ramón Carrizalez, descartó roces, ya que consideró que el gobierno de Cristina Kirchner "siempre fue muy respetuoso de las decisiones del gobierno de Venezuela"
Ayer, Hugo Chávez ordenó nacionalizar la siderúrgica Ternium-Sidor de mayoría argentina ante el fracaso de la negociación de contratos colectivos y una actitud "colonizadora" y "prepotente" de la firma.De ahora en más, entonces, la gestión chavista pasa a controlar
"el 60% de la siderúrgica Ternium-Sidor, reduciendo la participación mayoritaria del grupo argentino Techint de 60 a 20%", dijo Carrizalez.
Inmediatamente, se vislumbró un conflicto entre los gobiernos de Venezuela y la Argentina, siendo éstos, actualmente, socios políticos y económicos.
Es por eso que el Vicepresidente de Chávez, al anunciar la maniobra, salió a descartar rápidamente cualquier chispazo entre las administraciones.
"No creo que (la decisión) dañe las relaciones con la Argentina, que siempre ha sido muy respetuosa de las decisiones del gobierno de Venezuela. Mantenemos las mejores relaciones con ese gobierno", sentenció Carrizalez.
En tanto, Paolo Rocca, dueño de la siderúrgica Ternium-Sidor,
envió ayer una carta urgente al presidente Chávez, para pedir su intervención personal en el conflicto con trabajadores por demandas laborales.
"Con el mayor sentido de responsabilidad, le pido su intervención, para encontrar una solución constructiva para nuestros países y para la empresa, y estoy desde ya a su disposición para lo que usted disponga", escribió Rocca, de acuerdo con un comunicado de la empresa.
Los números de la empresaLa siderúrgica Ternium Sidor, controlada por el grupo argentino Techint, valoró en u$s2.400 millones sus operaciones en Venezuela y este sería el monto que reclamaría al chavismo.El presidente de Ternium Sidor Venezuela, Ricardo Prósperi, explicó que la cifra es una estimación basada en los
niveles de la facturación de la compañía.
Hasta ahora, Ternium controlaba un 60% del capital accionario de la siderúrgica, en la que el Estado tiene una participación del 20 por ciento, mientras que el restante 20 por ciento está en manos de trabajadores y ex trabajadores de la empresa.
Los títulos de Ternium, que tiene su sede en Luxemburgo, se desplomaron un 10,37 por ciento, a 34,67 dólares, en la Bolsa de Valores de Nueva York.