El presidente dio un discurso ante el Congreso, donde presentó su próximo plan de gobierno. La respuesta de Rajoy fue muy dura, al igual que la Esquerra y la Izquierda Unida, que no votarán la investidura como la vez anterior. Ya es seguro que deberá ir a segunda vuelta

El presidente del gobierno en funciones José Luis Rodríguez Zapatero mencionó el empeoramiento económico, la inmigración ilegal y el rebrote del terrorismo en un debate antes que el parlamento vote su candidatura para un segundo mandato.
Rodríguez Zapatero inició el debate en la Cámara de Diputados, de 350 bancas. La sesión siguió por la tarde con la intervención del líder del opositor Partido Popular Mariano Rajoy, que criticó a Zapatero aunque en un tono más moderado que de costumbrer.
Falta realizarse la primera votación de investidura, aunque será necesaria una segunda en la que bastará una mayoría simple para que sea confirmado en un segundo mandato.
El Partido Socialista de Rodríguez Zapatero obtuvo 169 bancas en los comicios del 9 de marzo, siete menos que las necesarias para alcanzar una mayoría absoluta, obligatoria para ser confirmado en la primera votación. Empero, el partido tendrá que pasar a una segunda el viernes, cuando los 169 votos de los diputados socialistas serán suficientes para que sea confirmado en el cargo.
El lunes, el secretario de organización del Partido Socialista y diputado José Blanco explicó los temas que dominarán la nueva legislatura.
La apreciable desaceleración de la otrora pujante economía, encabezada por el sector de la construcción, y el rebrote de la violencia por parte de la proscrita banda armada vasca ETA serán algunos de los problemas más acuciantes que tendrá que encarar el líder socialista en los próximos cuatro años.
La mayoría de los partidos de la oposición se negaron a indicar abiertamente si respaldarán la investidura de Rodríguez Zapatero, y prefirieron esperar a escuchar su discurso.
Ahora, luego de la intervención de Mariano Rajoy quien afirmó que su formación votará por la "coherencia" por lo tanto en contra de la investidura, también se sumaron las voces de la Esquerra Republicana de Cataluña (ERC) y la Izquierda Unida (IU) quienes confirmaron que no votarán a Zapatero.
El líder socialista careció igualmente de mayoría parlamentaria absoluta en la anterior legislatura y logró que fueran aprobados sus proyectos de ley gracias al respaldo de los partidos periféricos nacionalistas, especialmente catalanes y vascos, y los de extrema izquierda, como los comunistas, que figuraron en su coalición.
Ello produjo acusaciones de que la sobrevivencia del gobierno dependió en gran medida de sus aliados y de las concesiones que tuvo que hacer para contar con su voto, de forma singular con Izquierda Republicana de Cataluña.
Tras haber ganado cinco bancas más en estas elecciones, los socialistas insisten que no aceptarán acuerdos apriorísticos y que se contentarán con gobernar en minoría mediante apoyos puntuales de terceros en los casos necesarios.
Fuente: DPA y AP