La ex primera dama invita a las personas a contribuir para su campaña electoral cada vez más necesitada de fondos. "¿Puedo confiar en que ayudará a la campaña con un regalo de 50 o 100 dólares?", dice la misiva

La primaria demócrata es una de las internas partidarias más complejas en años en la historia política de Estados Unidos. Con un desgaste inusual, los dos precandidatos han debido poner en juego todos sus recursos para ganar. Pero aún así puede no ser suficiente.
Ese parece ser el caso de la senadora por Nueva York y ex primera dama, Hillary Rodham Clinton, que ha debido recurrir a peticionar a miles y miles de ciudadanos mediante una carta un aporte financiero para su campaña.
Querido Paul, continuamos trabajando con fuerza y hasta el final
pero necesitamos reponer nuestras fuentes (financieras). ¿Puedo confiar en que ayudará a nuestra campaña electoral con un regalo de 50 o 100 dólares? Gracias por apoyarme. Le prometo que si llego a la Casa Blanca, yo también estará ahí para ayudarle explica la precandidata en su carta personalizada.
La senadora lleva recaudado 173, 9 millones de dólares, mientras su rival Barack Obama cuenta con 197, 3 millones, según el diario Chicago Tribune. De todas maneras, estas cifras no tienen en cuenta las deudas que ha ido acumulando Clinton.
De acuerdo a informes de la comisión electoral, encargada de seguir el financiamiento de las campañas, Hillary tendría una deuda de 8,7 millones de dólares, luego de gastar en febrero casi medio millón a diario.
Entre los adeudados se cuentan 700 acreedores, por servicios prestados que van desde limpieza hasta gastos partidarios pasando por el alquiler de salas para actos y conferencias. De hecho, los medios especulan que el comité financiero de la senadora aplazó el pago de facturas para poder pagar actos de campaña y publicidades televisivas.
Para los analistas, las deudas y complicaciones financieras indican una situación de precariedad en la carrera presidencial de Clinton, dado que Obama solo adeuda 600.000 dólares.
Para la próxima contienda en Pennsilavania, el 22 de abril, el senador por Illinois lleva invertido más de 2 millones de dólares, mientras que Hillary gastó tan solo 500.000 dólares. Habrá que ver, si en la campaña valen más los recursos o las propuestas.
Fuente: Télam