Anunciaron su ausencia el jefe del gabinete del Líbano, el rey de Arabia Saudita y el presidente de Egipto. Es por los vínculos entre Siria con Hezbollah e Irán. La cumbre se realizará en Damasco, la capital siria
La cumbre de países pertenecientes a la Liga Árabe será este año, por lo menos reducida. No asistirán varios actores claves de la región como Egipto o Líbano, en oposición al bloque fundamentalista que promueven en la zona Siria e Irán. En la Liga, participan 22 Estados árabes.
Beirut no ha podido elegir presidente desde noviembre pasado, y la parálisis política está directamente ligada a los problemas que aquejan a Medio Oriente. Por un lado, se encuentran los países pro-occidentales, con Egipto y Arabia Saudita que impulsan un gobierno de coalición, tendiente a la apertura. Por otro lado, Siria e Irán apoyan a Hezbollah, y buscan establecer un Estado teocrático y fundamentalista.
La tensión entre los países ha ido en aumento, lo que ha generado que varios mandatarios anunciarán su ausencia en el evento. El rey saudí Abdullah, el presidente egipcio Hosni Mubarack y Líbano ya dijeron que no irán, por lo que consideran una intromisión siria en los asuntos políticos de Beirut.
Por su parte, el Ministro de Relaciones Exteriores sirio, Waid al-Moualem, negó que su país sea el responsable del estancamiento en Líbano: El esfuerzo debe provenir de todos los actores árabes con influencias y amistades en ese país. Me refiero especialmente a Arabia Saudita, que ejerce una gran influencia sobre la mayoría (gobernante) afirmó el canciller.
También explicó que Siria quiere un Líbano estable y soberano. Cualquiera que piense otra cosa está equivocado. Somos los primeros perjudicados por el empeoramiento de la situación en el Líbano y seremos los primeros en beneficiarnos con la estabilidad.
De todas maneras, se espera que la cumbre sirva para empezar a trabajar en un acuerdo que cierre la crisis gubernamental en Beirut. El Líbano no tiene presidente desde noviembre de 2006, y ha estado dirigido desde entonces por un gobierno interino, que cuenta con la mayoría parlamentaria pero aún así debe acordar con Hezbollah, principal fuerza opositora, para consolidar un gobierno estable.
Fuente: Reuters y Télam