Los efectos del fenómeno pudieron ser observados desde la Tierra a simple vista. Fue captada por un satélite de la NASA. Se trató de un estallido de rayos gamma, los más luminosos desde el Big Bang

El estallido fue detectado por el satélite Swift de la NASA el pasado 19 de marzo y, según sus cálculos, se produjo hace 7.500 millones de años. En aquel entonces, el universo tenía menos de la mitad de su edad actual y la Tierra todavía no se había formado, publicó el viernes el diario El País de España en su edición digital.
Neil Gehrels, investigador principal del Swift, aseguró que "la explosión fue enorme". Según explicó, se trató del objeto o tipo de explosión más distante jamás observado, y se ubicó más allá de la mitad del universo visible.
Los especialistas señalaron que fue un estallido de rayos gamma, que en su mayoría se producen cuando estrellas masivas agotan su combustible nuclear. En esas situaciones, sus núcleos comienzan a colapsar para formar agujeros negros o estrellas de neutrones, lo que provoca una importante explosión en la que se desprenden gran cantidad de rayos de este tipo y se expulsan chorros de partículas. Según la NASA, los estallidos de rayos gamma son los más luminosos del universo desde el Big Bang.
El satélite Swift detectó el fenómeno el pasado 19 de marzo, en dirección a la constelación Boötes. Luego de dar aviso, los telescopios en el espacio y en la Tierra apuntaron rápidamente hacia esa zona. También pudo ser captada a simple vista.
El estallido fue llamado GRB 080319B. Según la NASA, la explosión fue 2,5 veces más luminosa que la supernova más brillante jamás registrada.