En vivo, en Radio 10, la mujer que estuvo en poder de las FARC desde 2002 recordó el mes que pasó encadenada -por haber intentado escaparse- como lo más "dramático" del cautiverio

Clara Rojas era la candidata a vicepresidente de Ingrid Betancourt, cuando en febrero de 2002 fue secuestrada por las FARC. Eran los tiempos en que el ex presidente colombiano, Andrés Pastrana, recién había suspendido el diálogo con la guerrilla.
Cinco años y diez meses pasaron hasta que Clara recuperó la libertad. Más de 50 lugares de cautiverio los que habitó. Más de tres años y medio los que llevaba hasta antes de ser liberada sin ver a Ingrid. "Estábamos aislados, sin novedades de los otros grupos", dijo.
Es dramático tener conciencia del tiempo que pasa y que la situación seguía igual. Es muy difícil la monotonía, aseguró la mujer, en Radio 10. Y recordó pasar por todo tipo de experiencias: No se puede hablar de normalidad, desde el momento en que estás totalmente aislado. Uno pasa por todo tipo de experiencias. Hasta las cadenas, lo más dramático que viví luego de haber intentado escaparme.
Acerca del rencuentro con su hijo Emmanuel (a quien dio a luz durante su cautiverio) aseguró que ambos viven un proceso de readaptación mutua.
Es una historia que quiero dejar atrás para dar paso a una nueva vida, remarcó Clara, al tiempo que destacó que de la selva salió diferente y que su hijo es su motivación para enfrentar la vida.
Consultada acerca de si alguna vez temió por su vida, la mujer contó que fortaleció su fe y que atravesó momentos de mucho recogimiento espiritual.
Tuve sueños que me llevaron a encontrar la tranquilidad de que me iba a reunir con mi hijo, confesó y finalizó: La fe es la convicción profunda en lo que no se ve. Si no miraba al cielo y le pedía a Dios, no veía otro camino para sobrevivir.