Así lo determinó un perito, quien dijo que las osamentas encontradas en aguas del Arade pertenecen a un animal y no a restos humanos

Los huesos hallados en una bolsa, en el fondo de un embalse en Algarve, donde se buscaba a Madeleine McCann, no pertenecerían a la niña inglesa desaparecida hace diez meses en Portugal, sino que serían de un animal.
Luego de solicitarse una prueba de ADN para ver si los restos óseos correspondían a material genético humano, fue un perito veterinario quien desestimó esta posibilidad.
Las expectativas se habían generado por la hipótesis de un abogado que sigue el caso, quien había creído encontrar a metro y medio de la bolsa con huesos, un calcetín, que según él podía pertenecer a Maddie.
Así, vuelven a frustrarse las esperanzas de averiguar qué sucedió con la niña McCann.