
La senadora demócrata propuso mantener la línea dura ante la dictadura caribeña, mientras que su rival recomendó abrir el diálogo con La Habana.
Tanto Clinton como Obama coincidieron en que los Estados Unidos deben aprovechar la oportunidad que ofrece la dimisión de Fidel Castro para favorecer la transición hacia la democracia.
Clinton fue más enfática, no obstante, en las condiciones que Cuba debe de cumplir antes de procederse a la normalización de relaciones, mientras que Obama destacó más la necesidad de que los Estados Unidos relajen la presión con medidas como el levantamiento de restricciones en los viajes a la isla.
Los principales candidatos a la presidencia de los EEUU discrepan en aspectos de su política hacia Cuba, aunque sí se muestran todos de acuerdo en la necesidad de favorecer la transición hacia la democracia.
El anuncio por sorpresa el martes del presidente cubano, Fidel Castro, de que renunciará al poder ha vuelto a poner sobre la mesa la política hacia la isla de los distintos candidatos, que se pronunciaron en diversos foros acerca de su visión sobre el futuro de Cuba.
En su artículo publicado ayer por el diario Granma, Fidel Castro confesó que no pensaba escribir en al menos 10 días, pero que no resistió. Había que abrir fuego ideológico sobre ellos, comentó.
El convaleciente dictador criticó también a la Unión Europea por sumarse al coro de los que reclaman cambios democráticos en Cuba tras su salida del poder.
Fuente: AP-DPA-EFE