La oposición paquistaní al presidente Pervez Musharraf triunfó en las elecciones de ayer con más del 60% de los votos, según datos reconocidos públicamente por el oficialismo. Ya analizan la posible destitución del primer mandatario

El Partido Popular Paquistaní (PPP) que lideraba la asesinada ex premier Benazir Buttho, anunció que intentará formar una coalición con las fuerzas opositoras que ganaron los comicios.
De acuerdo a los últimos datos de la comisión electoral, el PPP cosecha un total de 87 escaños, seguida por la Liga Musulmana de Pakistán (PML), del ex premier Nawaz Sharif, con 66, según datos difundidos por la prensa local.
A los 272 escaños elegidos por sufragio universal, hay que añadir 60 reservados a mujeres (que se reparten proporcionalmente entre los partidos) y 10 para no musulmanes.
Según la progresión del escrutinio seguida por los medios, la oficialista Liga Musulmana de Pakistán-Quaid (PML-Q), obtenía sólo 38 escaños.
El resto de los votos fueron para partidos regionales y candidatos independientes.
Una eventual alianza entre el PPP y la PML, es el peor escenario para el presidente paquistaní, ya que ambos contarían con los votos suficientes para destituirlo y restaurar la Constitución nacional de 1973, prescindiendo de las enmiendas que reforzaron el poder de Musharraf, informó la agencia Ansa.
El portavoz presidencial, Rashid Qureshi, sin embargo, se anticipó y aseguró que Musharraf "no tiene intención" de dimitir y que está "feliz de que el pueblo paquistaní haya participado en las elecciones más limpias, nítidas y seguras de la historia de Pakistán".
Pero Sharif no se privó de opinar que el Parlamento debería anular las reformas constitucionales implementadas por Musharraf durante el estado de excepción que decretó a principios de noviembre.
También reclamó la restitución de los jueces independientes reemplazados por el presidente antes de que dieran su veredicto sobre la constitucionalidad de su candidatura presidencial.
El partido de Musharraf reconoció la derrota, según declaró su portavoz, Tariq Azeem, en una conferencia de prensa.
"Los electores han emitido un veredicto y asumimos ese veredicto como demócratas", declaró Tariq Azeem, portavoz de la Liga Musulmana-Q (PML-Q), dijo el vocero según la agencia de noticias ANSA.
Por su parte, el presidente de esa agrupación, Chaudhry Shujaat Hussein, dijo aceptar los resultados "cordialmente", según el canal de televisión Dawn.
Antes de los comicios, la oposición denunció con insistencia la posibilidad de un fraude masivo, pero la estrepitosa derrota de Musharraf parece indicar que los comicios fueron lo suficientemente transparentes para que su resultado sea inobjetable.
Las elecciones también mostraron una disminución en el caudal de votos de los movimientos islamistas en favor de tendencias más moderadas.
La alianza Muttahida Majlis I Amal (MMA), que agrupa a seis partidos islamistas y había logrado el triunfo en algunas regiones en las elecciones de 2002, pocos meses después de la invasión estadounidense a Afganistán, logró sólo 3 escaños, según las últimas proyecciones difundidas hoy.
También en la provincia de Afghania (frontera Noroeste), asolada por el terrorismo, los partidos islámicos perdían terreno frente a fuerzas nacionales y progresistas. Allí MMA obtuvo hasta ahora sólo dos bancas de la asamblea provincial de 124 miembros.
Se espera que en las próximas horas se den a conocer las primeras conclusiones de observadores locales e internacionales.
El equipo liderado por los Estados Unidos tenía previsto dar a conocer los datos de sus observaciones en la noche local de hoy, mientras que la misión de la Unión Europea (UE), con el mayor número de miembros, lo hará mañana miércoles.
Fuente: Télam