La policía realizó un gran operativo en las afuera de París. Allanaron varios edificios y detuvieron al menos 20 personas, acusadas de generar una ola de violencia el año pasado

Los uniformados se movilizaron para realizar allanamientos en Villiers-le-Bel y los barrios vecinos de Sarcelles, Gonesse y Arnouville, como parte de una investigación en torno a las acciones de violencia callejera de noviembre, dijo una fuente policial.
La mayor parte de los detenidos, de entre 19 y 31 años, ya eran conocidos por la policía, muchos de ellos por previos incidentes de violencia, de acuerdo con las fuerzas de seguridad.
En una acción, cerca de 100 policías rodearon un edificio en Villiers-le-Bel, ante una biblioteca y un jardín de niños, que fueron quemados por los manifestantes. Se desconoce si hubo arrestos en ese edificio.
La violencia estalló del 25 al 26 de noviembre en Villiers-le-Bel, poblado principalmente por familias de origen extranjero, luego de que dos adolescentes a bordo de una motocicleta murieran en un choque con una patrulla. La policía y las autoridades locales dijeron que fue un accidente, pero muchos civiles locales dudan que haya sido así.
El estallido de violencia en Villiers-le-Bel causó temores de una oleada más amplia similar a las tres semanas de manifestaciones que agitaron los barrios marginales de la nación dos años antes, en noviembre del 2005. Muchos de los inconformes eran franceses hijos o nietos de inmigrantes negros o árabes, provenientes de las ex colonias francesas, frustrados por el abandono y discriminación de que son objeto.
Fuente: AP