El examen revelaría que si una paciente tiene ADN excesivo de células mamarias que están muriendo es porque algo que ocurre en el organismo las está matando, según estudios iniciales

Un enfoque experimental que busca el ADN que pierden las células muertas o que están muriendo proporcionaría una ruta para hallar un test sanguíneo para el cáncer de mama, según un equipo de investigadores. Un estudio inicial mostró que el test pudo detectar el 70 por ciento de los casos de cánceres de mama y descartó al 100 por ciento de las mujeres sin la enfermedad, afirmó el equipo de Chronix Biomedical, una empresa de San José, California.
La prueba experimental aún no está lista para transformarse en un producto comercial, pero proporciona un sustento para nuevos estudios, escribieron los investigadores en la revista Molecular Cancer Research. "Busca las huellas únicas de ADN de células muertas y en proceso de muerte", indicó por teléfono el presidente ejecutivo de Chronix, Howard Urnovitz. El especialista atribuyó la prueba a los avances tecnológicos en la secuenciación del ADN.
Su equipo secuenció los genomas completos de 26 pacientes con cáncer mamario y de 67 mujeres aparentemente sanas. Los investigadores buscaron ADN adicional en la sangre de pacientes con cáncer de mama y proveniente de células en apoptosis debido a los tumores.
"Si una célula mamaria está lesionada, sobreexpresará los genes que la convierten en ese tipo de célula", dijo Urnovitz. En teoría, si una paciente tiene ADN excesivo de células mamarias que están muriendo, hay algo que está pasando en el organismo que las está matando. La búsqueda no es sencilla. "En la sangre se puede encontrar a todo el genoma", dijo Urnovitz, Y miles de millones de células del cuerpo humano mueren todos los días. Pero el equipo de Chronix halló finalmente lo que creyó que era ADN extra de células mamarias muertas.
"El estudio respalda el potencial de todo un nuevo enfoque para identificar el cáncer en sus estadios más tempranos, que es cuando las terapias son más efectivas", declaró el doctor William Mitchell, de la Escuela de Medicina de la Vanderbilt University, en Tennessee, que participó en el estudio.
Control y seguimiento
"Los test de laboratorio que usa este enfoque podrían analizar a gran cantidad de la población en busca de signos del cáncer antes de la aparición de los síntomas, además de controlar la recurrencia en las pacientes ya tratadas", agregó Mitchell. Si bien es necesario seguir investigando, hasta ahora, la prueba parece detectar efectivamente las células mamarias, indicó Urnovitz. Datos sin publicar muestran, por ejemplo, que la firma del ADN no aparece en hombres con cáncer de próstata.
Pero el costo de la secuenciación genética debería disminuir mucho más para poder ofrecer el test, advirtió. Su equipo usó un secuenciador 454 de Roche AG con un costo de miles de dólares por persona, pero las empresas están trabajando para acelerar la secuenciación y reducir los costos. Las pruebas podrían usarse para controlar a la población femenina e individualizar los tratamientos para el cáncer de mama, resumió Urnovitz.
"Imaginen que podamos decirle a una mujer que tiene un daño en el gen productor de la proteína kinasa que le impediría usar 10 fármacos oncológicos, pero no otros 20 altamente efectivos para ella", indicó. "Podríamos seleccionar el tratamiento según las lesiones en cada persona. Eso sería un muy buen ejemplo de la medicina personalizada", añadió. Urnovitz también espera que el test pueda controlar a las pacientes que ya recibieron tratamiento oncológico.
En lugar de concurrir a un hospital para realizarse un estudio por PET para identificar tumores recurrentes, las pacientes podrían hacerse un test sanguíneo según les convenga y enviarlo para su análisis."Podría hacerse un test de sangre para todo lo que ocurre", finalizó.
Fuente: Reuters