17-11-09 | Mujer

Cómo evitar la deshidratación de la piel con la llegada del verano

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La mayor exposición a los rayos del sol hace que el mayor órgano del cuerpo humano se vuelva más vulnerable, pudiendo provocar alteraciones que afectan la función de barrera protectora del organismo. Recomiendan rutina diaria de limpieza, hidratación y fotoprotección

Cómo evitar la deshidratación de la piel con la llegada del verano

La piel es el mayor órgano del cuerpo humano y constituye una barrera de protección para el organismo. Pero debido a distintos factores, diariamente pierde su humedad natural y eso se potencia durante el verano, cuando puede presentar una mayor deshidratación que altera su función protectora.

"Una piel bien hidratada es una barrera más eficiente; pero la exposición solar, junto con otros factores asociados al verano como el contacto con el agua del mar o el cloro de las piletas, hace que la piel se deshidrate con mayor facilidad. Esta situación afecta a su barrera hidrolipídica y la deja más vulnerable", explicó María Laura Franco, directora técnica de Laboratorios Galderma.

La deshidratación de la piel se traduce en su aspecto: se presenta como una piel reseca, opaca y en muchos casos, dependiendo de la edad, en la aparición de un mayor número de arrugas. Esto se observa fundamentalmente en el rostro, una de las zonas más expuestas a los rayos solares en esta época del año. "El sol es el mayor responsable del envejecimiento de la piel y la exposición a sus rayos, en esta época del año es mucho mayor, ya que las actividades que se realizan al aire libre suelen aumentar", aseguró Franco.

Según la profesional, para conservar la integridad de la piel y conservar su función de barrera es fundamental adoptar una rutina diaria de limpieza, hidratación y fotoprotección. "Una correcta limpieza e hidratación ayuda a mantenerla flexible, sana y suave, y evita su envejecimiento prematuro. Lamentablemente son pocas las personas que tienen conciencia de esto y en muchos casos se realiza como una actividad aislada, pero no se adopta como rutina diaria. El esquema debe contemplar la utilización de un limpiador, una crema o emulsión hidratante y un protector solar apropiados para cada tipo de piel".

La fotoprotección de la piel, fundamentalmente del rostro, debe realizarse diariamente, "la utilización del protector solar dejó de ser de uso exclusivo para el momento en el que estamos en la playa o en una pileta o simplemente nos disponemos a ‘tomar sol’. Diariamente se recomienda la utilización de un hidratante para el rostro que contenga además en sus componentes un factor de protección no menor que 15", agregó Franco.

Así es que la elección de los productos debe estar basada en el tipo de piel. "Los productos desarrollados para los diferentes tipos de pieles ayudan a mejorar los resultados. Un limpiador destinado a una piel grasa, puede provocar mayor sequedad en una piel normal, así como un limpiador para piel normal puede no ser suficiente para una piel grasa. Sucede lo mismo con los hidratantes", remarcó la especialista.

Qué ocurre con las pieles grasas
En el caso de las pieles grasas el verano puede generar la sensación de mayor grasitud. "Para quienes tienen este tipo de piel los especialistas recomiendan como en todos los casos la limpieza del rostro dos veces por día pero con productos especialmente desarrollados para piel grasa que remuevan la suciedad de la piel pero que no alteren sus componentes naturales", afirmó Franco.

Para la profesional, cuando una persona tiene piel grasa suele utilizar equivocadamente productos abrasivos que le dejan la sensación de "piel seca" y esto puede producir un efecto contrario, esto es, que las glándulas sebáceas reciban el mensaje equivocado de falta de sebo y produzcan más grasitud. Lo mismo sucede con la hidratación, "es un error pensar que las pieles grasas necesitan menos hidratación o no la necesitan; existe la sensación equivocada que si se usan cremas se ‘engrasa’ más la piel. Hay que derribar este mito y al igual que con los limpiadores, acostumbrar a estas personas a utilizar productos suaves y específicos adecuados para su tipo de piel", concluyó.

Para que la hidratación sea completa debe realizarse también internamente, "para hidratar la piel por dentro los especialistas recomiendan una buena alimentación, que incluya el consumo de frutas y verduras e ingerir abundante líquido", recordó Franco.

Los más vulnerables
La piel del niño, a diferencia de la del adulto, es más delgada y más frágil por lo que es más permeable a absorber con mayor facilidad sustancias que entran en contacto con ella y que pueden alterar su función protectora. “En el caso de los niños siempre es importante consultar con el especialista sobre los productos apropiados. Para limpiarla e hidratarla, es conveniente utilizar aquellos que no obstruyan los poros, que sean hipoalergénicos, que contengan un pH alineado al de la piel, y que combinen agentes hidratantes y emolientes a fin de evitar eliminar los componentes naturales”.

Franco subrayó que “también es importante proteger a los niños de la radiación ultravioleta, es decir, la exposición de la piel a los rayos solares”.
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