Si hay un deporte que requiera hacer fotos rápidamente, ese es la Fórmula 1. Pero lo que hace el fotógrafo Joshua Paul es aún más fascinante, porque en vez de usar cámaras tecnológicamente avanzadas para captar las rápidas carreras, Paul ha elegido usar una Graflex 4×5, una cámara que tiene 104 años.

Claramente, el fotógrafo tiene buen ojo para los detalles, porque al contrario que las cámaras modernas que pueden sacar 20 fotogramas por segundo, su Graflex de 1913 solo puede hacer 20 fotos en total. Por eso, cada disparo tiene que ser pensado cuidadosamente primero, y eso es evidente en las increíbles fotos.

Tras ver una revista de 1969 en la que el fotógrafo que cubrió la carrera Indy 500 lo sacó todo deliberadamente borroso y desenfocado, Joshua quiso recrearlo con la F1 moderna. Lo intentó por primera vez en el Grand Prix de España en 2013, y ahora se ha vuelto tan apasionado por este deporte que ha sacado una revista para los entusiastas como él, llamada Lollipop. Aquí debajo puedes ver algunas de sus imágenes.