Actualmente retirada, ella no se arrepiente de los 12 años que estuvo en el negocio; es autora de un libro que, espera, pueda ayudar a las mujeres a mejorar sus relaciones con los hombres.
Para empezar, de acuerdo a esta mujer, los hombres no sólo piensan en intimidad y cosas morbosas, hay más. Esto dijo en una entrevista:

"A muchos de ellos no les interesa todo esta intimidad dura y morboso. Es sólo un pequeño porcentaje de la población. Estuve en la industria por 12 años, eso es mucho tiempo. Pero en todos esos años no me topé con muchos hombres que tuvieran fantasías enfermas. La mayoría sólo busca una noche normal".

Como muchas mujeres pensarían, no todos los hombres son maniáticos sexuales y eso resulta algo muy interesante, tal vez así dejen de generalizar.

Ella continúa diciendo que estos hombres que pagan por una noche no sólo buscan esa gratificación instantánea y placer físico, ellos quieren una emoción psicológica:

"Es más que solo acostarse. Siempre existe una motivación psicológica, no solo la urgencia física. Muchos de mis clientes pagaban por una hora y un poco más y claro que iban por la intimidad, pero otra gran parte de mi trabajo es sólo conversar".

Y para concluir, ella piensa que los hombres solo quieren sentirse masculinos y dominantes en una relación y en la cama, por lo que añade:

"Ese hombre se siente castrado en su relación, quiere sentirse masculino nuevamente. Ellos buscan validación a su virilidad. La virilidad es muy importante para el hombre. También existe un grupo de hombres que siente placer al controlar a una mujer".

No hay duda de que esta es una fascinante visión del funcionamiento de la industria y de lo que los hombres como clientes realmente quieren.