Gabriela Margall, Ana María Bovo, Cynthia Wila, Florencia Canale y Florencia Etcheves, autoras que participan de la antología “Hace falta que te diga”
Gabriela Margall, Ana María Bovo, Cynthia Wila, Florencia Canale y Florencia Etcheves, autoras que participan de la antología “Hace falta que te diga”

Fueron más de tres horas hablando de amor: paneles, diálogos, entrevistas, lecturas. Casi un minifestival de literatura romántica. Las escritoras que integran la antología de relatos de amor imposible Hace falta que te diga (Emecé) presentaron ayer el volumen en el auditorio de Grandes Libros. Además del nutrido público que se acercó hasta la calle Costa Rica al 5600, más de 25.000 personas siguieron el encuentro por Facebook Live.

Por estricto orden alfabético: Ana María Bovo, Florencia Canale, Florencia Etcheves, Cristina Loza, Gabriela Margall, Viviana Rivero, Ana María Shua y Cynthia Wila —la única ausente fue Cecilia Absatz— hablaron de sus cuentos, pero también de sus búsquedas, sus intereses e intenciones.

Hace falta que te diga fue una propuesta de las editoras Adriana Fernández y Mercedes Güiraldes del grupo Planeta. La idea era que nueve escritoras identificadas —algunas más, otras menos— con la literatura romántica abordaran diferentes escenas para combinarse en un fresco de las relaciones amorosas actuales. Así, Etcheves se ocupó del amor como obsesión, Shua de la falta de coraje que vuelve imposibles las historias que deberían haber sido, Gabriela Margall del amor que sobrevive a la adolescencia, Cynthia Wila de las profundas tensiones eróticas que atraviesan una familia. "Este libro es como una colcha de retacitos de colores", dijo Cristina Loza. "Todos los cuentos son muy diferentes".

Florencia Canale escribió el cuento “Amor desgarrado”
Florencia Canale escribió el cuento “Amor desgarrado”

El amor como un desafío literario

Un público entusiasta, compuesto en su mayoría por mujeres, se acercó bien temprano al auditorio de Grandes Libros. Las actividades comenzaban a las 17.30, pero ya media hora antes había mucha gente haciendo cola.

Gabriela Margall (El secreto de Jane Austen, La princesa de las pampas), Florencia Canale (Sangre y fuego, La hora del destierro) y Ana María Shua (Hija, Todo sobre las mujeres) compartieron el primer panel, con la coordinación de Patricio Zunini. Las tres hablaron del desafío de escribir sobre amor en tiempo presente. "La idea de un amor imposible en el siglo XXI me resultaba extraña", dijo Margall. "Un verdadero amor imposible me daba más para drama del siglo XIX que para las redes sociales del siglo XXI. Igualmente retomé esa idea y de ahí nace mi cuento."

¿Qué es más difícil: escribir sobre el amor o sobre el desamor? "Lo difícil es escribir bien", dijo Shua. "En general, en mi literatura casi no hay textos en que el amor sea el tema central, pero siempre está. A mí me gustaban los libros de aventura cuando era chica y pienso que hay dos grandes aventuras accesibles para cualquier persona: la enfermedad y el amor."

¿Ante una antología romántica escrita por mujeres no hay temor al encasillamiento? "El encasillamiento está instalado hace tanto tiempo ya", dijo Canale, "que me importa bien poco. El problema es de los otros, no nuestro. Pero sí creo que el amor, desde nuestro punto de vista, es distinto al vivido por los hombres. Entonces, con variaciones y diferentes tonos, nosotras contamos la historia de amor que nos pareció".

Ana María Bovo lee su cuento “Ojos belgas”
Ana María Bovo lee su cuento “Ojos belgas”

Amores a distancia

Viviana Rivero, que actualmente está en España trabajando en su nuevo libro, habló por videoconferencia con Florencia Canale. En su cuento "Cita del destino", una pareja se encuentra por casualidad después de mucho tiempo. Manuel había elegido apostar por su trabajo, y María, que todo el tiempo lo estuvo esperando, ahora lo rechaza. La autora de y Los colores de la felicidad (que recibió el premio de los lectores de la Feria del Libro), pone en palabras los sentimientos que provoca un reencuentro que decanta hacia el despecho.

"¿La venganza es propiamente femenina?", preguntó Canale. "No, es de los hombres y de las mujeres", respondió Rivero. "Pero creo que es más común de lo que pensamos el que las personas se pierdan de volver a tener una historia de amor por decir 'ahora ya no estoy disponible'."

El diálogo entre las escritoras fue muy jugoso. Rivero, que anticipó nuevo libro, contó que el cuento de Hace falta que te diga se le ocurrió al escuchar una canción de Coti: "A veces te inspira una música, a veces el detonante es algo que uno ve en la calle o lee en una noticia. A veces es una mujer en un bar que llora mientras mira el celular. El escritor está siempre atento al mundo que para otros pasa desapercibido. Son pedacitos de vida que uno absorbe y luego se imagina todo lo demás."

Una antología de amor imposible
Una antología de amor imposible

La piel no se jubila

Cristina Loza también participó del encuentro a distancia. La autora de El revés de las lágrimas y Adorado John siguió la presentación desde Córdoba, donde vive. En su cuento, "La costilla rota", la protagonista es una mujer de cierta edad que vive un romance por redes sociales. "Me gustó escribir sobre ella porque todavía puede sentir emociones: la piel no se jubila", dijo. "Durante todo el proceso que dura el romance a través de conversaciones y correos electrónicos, ella percibe que él es un sintierra, pero le endulza el oído. De eso se trata este cuento".

El relato tiene muchísimo humor; tanto como el que Loza mostró en la entrevista. "Me divertí escribiendo", dijo. "El humor es muy sanador. Tiene que ver con algo que yo ejerzo, que es la resiliencia. Pasé por dos matrimonios. Mis parejas ya no están en este mundo; por lo tanto me vuelvo peligrosa para los hombres (en realidad creo que más peligroso era el cigarrillo). De todas maneras, creo que el haber padecido algunas cosas y después reírse es muy importante, porque es una forma de transitar este mundo".

Cynthia Wila lee “La marca”
Cynthia Wila lee “La marca”

¿Hace falta? Sí, hace falta

Entre charla y charla, varias autoras leyeron sus textos: Gabriela Margall venció su timidez para leer "La chica que nunca había bailado un lento", Cynthia Wila deslumbró con "La marca" y Ana María Bovo emocionó —literalmente hasta las lágrimas— con "Ojos belgas".

En el cierre, luego de una foto grupal y un brindis con el público, Wila y Bovo (Rosas colombianas) compartieron espacio con Florencia Etcheves y la moderación de Flavia Pittella.

"Yo al principio dije que no porque lo mío es la muerte", confesó Etcheves, autora de Cornelia y La hija del campeón, entre otros títulos. "En mis novelas casi no hay línea romántica. La gente está tratando de que no la maten, no tiene tiempo de enamorarse. Me llamó Graciela Gliemo [fue quien coordinó el trabajo], me propuso participar y le dije que no. Me dijo entonces quiénes iba a escribir y ¡menos! ¡Qué podía a hacer yo junto a las reinas de la novela romántica! Estaba en un taxi en la 9 de Julio. Y para cuando llegué a la altura de la cancha de River ya tenía la idea en la cabeza."

Cynthia Wila (El cuerpo prohibido, Pasiones en guerra) habló desde un perfil más psicológico: "El amor hace bien la vida siempre y cuando se construya de manera sana, si no, directamente se emparenta con la muerte. El desafío de la antología de amores imposibles tiene un poco que ver con eso. Pero lo que me gustó mucho fue el título. Porque ¿Hace falta que te diga? Y sí, la verdad que sí hace falta que te diga. El amor está para ser dicho. El amor no es silente. El silencio es para los muertos y el amor tiene que ver con la vida. Entonces sí: hace falta que te diga."

 

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