16-09-10 | Gente

La fiesta más esperada

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Los Amigos del Museo de Bellas Artes tiraron "la casa por la ventana", una vez más. Crónica de una velada con mucho glamour

La fiesta más esperada

En el Alvear revivieron la Belle Epoque
Como hace cien años después, la misma institución escogió el mismo lugar, el mismo menú y los atuendos de la “bêlle epoque” reanimaron e l foyer con del Alvear Palace Hotel.

La Asociación Amigos del Museo de Bellas Artes dio su tradicional comida de gala en los salones Versailles, Vendôme y L’ Orangerie del hotel porteño mas famoso en el mundo.

Mujeres espléndidas enfundadas en rasos, puntillas y organzas, señores con el riguroso black tie y algunos muy comprometidos con la consigna, llevaron galeras y bombines.

El leiv motive era revivir “una noche de 1910 en el 2010”. Esta fue la antesala de una de las fiestas más esperadas del año.

Al frente de la institución, su presidenta, Nelly Arrieta de Blaquier, acérrima defensora de la cultura y mecenas del arte, recibió a quinientos comensales.

Vestida por “Gino, como es mi costumbre”, comentó la dueña del imperio Ledesma haciendo referencia a su amigo y diseñador, Gino Bogani, se mostró feliz con la gran convocatoria.

Párrafo aparte y bien merecido se le otorga a la decoradora Josefina Carlés de Blaquier. Dueña de una distinguida y estilizada figura, Josefina, trabaja desde hace años para el Bellas Artes y fue una de las organizadoras del festejo.

Emulando a Missis Dolitle en “Mi bella Dama”, aquel personaje interpretado por Audry Hepburn, e inspirada en aquellas espléndidas damas del 1900 que paseaban por plaza San Martín, dejó a todos boquiabiertos con su atuendo “original de la época”, contó a Infobae la decoradora.

Un enorme sombrero blanco, una blusa de encaje antiguo adquirida en el bohemio San Telmo y una pollera estilo amazona, completaron su vestuario.

En una charla en el living íntimo del salón Vandôme y antes que comenzara el desfile que premio a la pareja mejor caracterizada, Nelly Arrieta comentó que el menú que se sirvió fue el mismo que cien años atrás se preparó en homenaje a Eduardo Shchiaffino, cuando asumió como el primer director de Museo en 1896.

De entrada hubo mousse de foi en gelatina con salsa de trufas, de plato principal lomo de cordero en crosta de champignones y guarnición “Colmare” y el postre nougat helado con cítricos. Después de la comida, hubo un servicio de Café Cabrales y petit fours, los clásicos del Hotel Alvear.

“Hace veintisiete años que organizo esta fiesta y cada año es mejor y, todo lo que se recauda va íntegramente para las refacciones y para lo que el Museo de Bellas Artes requiera. Es un trabajo muy arduo el que mis colaboradores y yo llevamos adelante, pero vale la pena seguir haciéndolo”, afirmó Nelly Arrieta.

Otra de las clásicas escenas de esta fiesta fue la conducción que estuvo a cargo de Ginette Reynal, sobrina también de Nelly. La ex mannequine y conductora fue el hilo conductor de la fiesta y como lo hace desde hace años, animó con frescura e inteligencia el desfile y concurso para premiar a los mejores vestidos de la noche.
El premio a este destaque se lo llevaron Josefina Carlés y Martín Blaquier, y Laura Ocampo “con un atuendo de una mujer con poco tiempo”, según comentó la misma señora Ocampo a Caras.

Entre los invitados que asistieron se encontraban, Cristiano Rattazzi quien bailó toda la noche con la conductora Viviana Canosa, nobleza obliga, la pelirroja se cotoneó con un sobrio vestido negro, un aplique de plumas traido de Roma y una estola de zorro blanco, al estilo diva de los telefónos blancos. Otro que dió la nota de color fue el escenógrafo y director, Eugenio Zanetti.

El ganador del Oscar por la película “Restauración” sostuvo “Ojalah los americanos tuviesen el buen gusto de los argentinos que han elaborado esta fiesta con tan buen tino”. Martín Cabrales, la actriz María Socas, la RRPP de CitiBank, Monica Holmberg, entre otros, fueron de la partida. La decoración de la mesas y de los tres salones fue mérito de Gloria César, la organización estuvo en manos Andrés Terán y Claudio Alo.

El director del Museo de Bellas Artes, Guillermo Alonso, en un discurso destacó con un profundo agradecimiento la labor de la señora Nelly y de su familia. “Sin el apoyo de esta gran dama hoy nuestro querido Bellas Artes no se ubicaría en el lugar privilegiado que ostenta, como uno de los más reconocidos del mundo”.

Las luces del salón Versailles se apagaron pasadas las tres de la madrugada cuando la música del DJ Héctor Suasnábar despidió a los invitados con uno de lo mejores temas de la noche, “Papa panamericano” de Yolanda Be Cool.







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