La hija de Ozzy Osbourne bajó varios kilos en los últimos meses y cada vez que puede lo demuestra. Durante una tarde de compras en Los Angeles impactó con una musculosa de encaje

Kelly Osbourne, la polémica hija del rockero Ozzy Osbourne, está feliz con su cuerpo, mucho más delgado, y hace alarde de sus nuevas curvas cada vez que puede.
La estrella de 25 años salió a caminar con su madre por Los Angeles y fue retratada por los paparazzi con una remera de encaje color beige que dejaba ver su corpiño negro.
La joven salitó a la fama por un reality show de MTV que mostraba las aventuras de la familia del rockero de Black Sabbath, Ozzy Osbourne.
Si bien siempre fue de lo más rellenita, la el físico de Kelly empezó a mutuar gracias a los entrenamientos del programa de baile Dancing with the stars.