La actriz había sido internada hace tres meses para tratar sus adicciones a las drogas, los calmantes y el alcohol

La actriz estadounidense Melanie Griffith abandonó la clínica de rehabilitación luego de tres meses de internación.
La esposa de Antonio Banderas había ingresado al centro médico para someterse a un programa para superar sus adicciones a las drogas, los calmantes y el alcohol, según explicó su familia.
Algunas fuentes aseguraron hace poco tiempo que los problemas de salud de la actriz pusieron en peligro su matrimonio. Sin embargo Banderas salió rápidamente a desmentir los rumores y dejó claro que estaba apoyando a su esposa en esta etapa de rehabilitación.
A su salida del centro de rehabilitación Griffith fue fotografiada sonriente y con muy buen aspecto. Luego la actriz se dirigió rapidamente a su casa para reunirse con su marido y sus hijos.