La cantante Lily Allen volvió a protagonizar un papelón en la entrega de premios de la revista Glamour. A través de su blog, pidió perdón y dijo sentirse horrible

La cantante Lily Allen, que hace algunos días debió ser sacada en brazos de personal de seguridad de un boliche, pidió perdón por el episodio.
En su blog, la estrella aseguró: "Bebí demasiado la noche pasada. No es bueno beber tanto, me siento horrible... Niñas, beban con responsabilidad o ustedes terminarán así, nada bonitas".
Allen, de 23 años, acudió a la entrega de galardones con el pelo fucsia (que ella misma se tiñó en el baño de su casa) y un extraño vestido color rosa.
Con el pasar de las horas, bebió tanto champagne que un guardia de seguridad debió alzarla y sacarla del club nocturno mientras que ella se tapaba la cara.