Aseguran que la cantante no logra olvidar a su ex esposo. Una vez por semana, comparten conversaciones bien calientes

El estado de salud de Britney Spears está mejorando y, de a poco, comenzó a acercarse a su ex marido. Las charlas sobre sus hijos fueron tomando un rumbo inesperado.
Ahora que la cantante tiene autorización para pasar más tiempo con Preston, de dos años, y Jayden, de 20 meses, tiene una excusa para llamar a Kevin Federline muy seguido.
Todo comenzó con conversaciones sobre el estado de los chicos y su crianza. Pero pronto se convirtió en un encuentro hot.
"Lo único que tienen en común es su necesidad por sexo", aseguró una fuente cercana a la ex princesa del pop, según el sitio The Superficial.
"Tienen sexo telefónico muy seguido", remarcó. Por lo menos, una vez por semana, la ex pareja charla por horas.